Campus Cultura

La cabeza en azul, un ejercicio coreográfico

Omar Páramo / Francisco Medina
“Se trata de una propuesta abstracta y sin mensaje concreto, justo para que los espectadores imaginen significados”

El océano puede ocultar casi cualquier cosa: caracolas, tesoros o restos de un naufragio, ¿pero y si al retirar las aguas encontramos cuerpos en el suelo?, ésta es la premisa bajo la cual se desarrolla puesta en escena La cabeza en azul, de la compañía La Rubia Co., que se exhibirá en el Museo del Chopo del 12 al 22 de abril.

Con una lona que al ser agitada emula al mar, tres bailarines crean imágenes poéticas engarzadas a través de una narrativa no lineal con el fin de mover al público a la reflexión. “Se trata de una propuesta abstracta y sin mensaje concreto, justo para que los espectadores imaginen significados”, señaló la coreógrafa Zuadd Atala, quien se encuentra en una residencia de creación artística en el recinto universitario.

“Jugamos con las posibilidades que nos brinda esta manta azul de plástico, parecida a las usadas en los puestos de mercados, pero transformada en un objeto expresivo que lo mismo recrea el agua en calma que un oleaje de tormenta. Al principio la pieza plantea un espacio donde puedes abismarte e intentar construir un espacio idílico hasta que aparece la realidad en forma de cuerpos en el piso”.

Para Zuadd Atala, éste es también un ejercicio enfocado a crear públicos para la danza y, por lo mismo, antes de las funciones impartirá talleres de sensibilización corporal a los vecinos de la Santa María la Ribera, aunque vivir en la colonia no es requisito indispensable; en las sesiones puede participar todo interesado.

“El objetivo es dialogar con el público y acercarlo a herramientas técnicas usadas por nosotros y que sirven de mucho, como ejercicios de concientización corporal, visualización, psicomotricidad, y relación y negociación de cuerpos que son hasta psicoterapéuticos”.

Con este fin, la artista se ha puesto a recorrer las calles aledañas al Museo del Chopo para, mediante perifoneo y repartición de folletos, dar a conocer la actividad entre la gente que pasa. “Algunos se han mostrado interesados y otros toman los volantes y los arrojan como si se tratara de una oferta para trabajar en un call center”.

A decir de Zuadd Atala, este paso previo es importante porque al dialogar sobre la composición de la pieza y llevarla a un taller ayuda a abrir otros campos de la sensibilidad. “Es como aprender, pero en vez de formar al público es formarnos como auditorio y artista”.

Érase una vez el mar

Zuadd Atala, Engelbert Ortega e Ignacio Velasco son los bailarines que participan en la puesta La cabeza en azul y los tres son los encargados de animar esa gran lona azul que al ser desenrollada y agitada crepita como si fuera un océano en tormenta o resuena como la crecida de una marea.

“Hubo mucha investigación detrás de esta pieza. Empezamos trabajando con de sonido y éste nos llevó a ciertos materiales como el papel y plásticos, después nos abocamos al diálogo entre el objeto y eso nos llevó a la partitura corporal y a preguntarnos, ¿y si empleamos impermeables y lonas hasta dónde podemos llegar? Así empezamos a construir estas partituras coreográficas”.

Sobre el color elegido, Atala señaló que también fue algo calculado porque “políticamente, a lo largo de la historia, el azul tiene una connotación importante y que aparezca en la obra tiene relevancia, aunque todo es un juego de abstracciones sin una historia lineal que encuadre o encadene acontecimientos”.

El reto es crear, durante 50 minutos, un espacio de contemplación coreográfica a partir de imágenes bellas que sugerirán en cada persona otros tiempos corporales, porque el cuerpo es ritmo y la imagen movimiento. Tú, con una pieza coreográfica das pie a una alternancia rítmica y para que esto funcione hay un lenguaje técnico de fondo muy pensado, concluyó la artista.

Las funciones de La cabeza en azul tendrán lugar del 12 a 22 de abril de 2018 los jueves y viernes, a las 20 horas, los sábados a las siete de la noche y los domingos a las seis de la tarde.

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