Deportes

Rugby: la calma ante los golpes en tiempos de pandemia

Dirección General del Deporte Universitario

 

  • David Pitalúa, alumno de la Facultad de Química y jugador del equipo de rugby representativo de la UNAM, comparte la filosofía de vida que le ha inculcado este deporte.
  • Pese a la incertidumbre que genera el confinamiento por la Covid-19, el universitario tiene el objetivo de ser llamado a la Selección Mexicana.

 

Mantener la calma pese a los golpes. La consigna adquiere una profunda dimensión en el contexto de una pandemia por Covid-19 que supera el millón de muertes en el mundo y más de 90 mil decesos en México. Mencionar la frase resulta más sencillo que ponerla en práctica, sin embargo, el rugby impregna esta mística en la personalidad de quien lo practica, de tal modo que trasciende tanto en la cancha, como en la vida cotidiana.

Así lo considera David Pitalúa Calleja, alumno de la Facultad de Química y jugador del equipo de rugby representativo de la UNAM, quien se encuentra en medio de la incertidumbre en este año 2020, su último de elegibilidad deportiva.

“El rugby, más allá de ser un deporte bestial, es un deporte de mucho desarrollo personal. Cualquiera puede darse golpes en repetidas ocasiones, pero no cualquiera logra calmar la mente para tomar las correctas decisiones. Es una parte esencial en mi vida: involucra emociones, socializar, mantenimiento de la condición física, entre otras tantas cosas”, afirma el estudiante deportista universitario que tiene cuatro años y medio como jugador auriazul.

Las condiciones de confinamiento debido a la pandemia lo han alejado de los entrenamientos presenciales junto a su entrenador y compañeros de equipo; de competencias como los playoffs del Torneo Nacional o de las propias aulas y laboratorios de su facultad. Sin embargo, no cede ante esos golpes anímicos y mantiene una ardua preparación con el objetivo de ser llamado a la Selección Mexicana.

“Es bastante demandante la carrera de química, pero sí podría estar en el representativo mexicano, ya que cuento con experiencia en el deporte. Sí me veo en una selección nacional en el corto o mediano plazo. He tenido el privilegio de reflexionar a partir de la pandemia, y creo que sí lo puedo lograr”, sentencia.

Para alcanzar esa meta, David Pitalúa tiene presente que es vital mantener una óptima condición física en estos tiempos de encierro. Permanece en contacto con su entrenador y juntos planifican el trabajo físico que realiza en casa. “En cuatro días de la semana hago al menos dos horas de actividad física: fuerza y resistencia. Lagartijas, abdominales, sentadillas, entre algunos otros ejercicios”, comparte el atleta puma.

El esfuerzo realizado pudiera suponer un peso más en medio del encierro, pero no es así. David Pitalúa comparte que el ejercicio “ha sido una ayuda fundamental para combatir el estrés y para mejorar mi rendimiento en lo académico. Después de hacer trabajo físico intenso siento como si el cerebro tuviera una actividad mucho más focalizada y receptiva para estudiar temas complejos”, finaliza el futuro químico felino que sigue adelante en su avance académico con clases en línea.

 

Deja tu comentario

Comentarios