Cultura

RAFAEL LÓPEZ CASTRO

DGCS-UNAM

Nació en Degollado, Jalisco, en 1946. Es un destacado diseñador gráfico, prácticamente autodidacta, que en su trabajo ha dejado reflejada magistralmente la tradición plástica popular mexicana. Es considerado uno de los máximos exponentes del diseño en México, en donde la tradición del cartel es una de las más relevantes, y un maestro del diseño en América Latina. La fuerza de sus imágenes, perfectamente equilibradas con la excelencia tipográfica, le otorga un lugar destacado en cualquier contexto histórico y contemporáneo, además de traducir su fuerte personalidad.

Estudió en la Escuela Nacional de Artes Gráficas, mientras trabajaba como asistente en el Taller de Diseño Gráfico dirigido por Carlos Flores Heras, donde inició su investigación gráfica. A partir de 1969 se dedica a diseñar para revistas comerciales, empresas disqueras y agencias de publicidad.

Tuvo la fortuna de conocer a grandes figuras que amaban su profesión y que tenían un gran cariño por México y por su cultura, como Joaquín Díez-Canedo y Vicente Rojo; algo les gustó de lo que López Castro hacía, pues le dieron la oportunidad de trabajar con ellos. Con Díez-Canedo trabajó para la editorial Joaquín Mortiz y con Vicente Rojo formó parte de la mítica Imprenta Madero, donde se dice que marcó un antes y un después del diseño gráfico nacional, reflejado en carteles, portadas de libros, volantes y desplegados publicitarios. Su trabajo en esos lugares fue apreciado por más gente y le abrió las puertas para trabajar para las más importantes instituciones culturales en México.

Dirigió el departamento de Diseño del Fondo de Cultura Económica (1978-1986), y fundó en 1985 la editorial El Ermitaño, junto con el escritor Felipe Garrido. Desde 1993 ha participado como diseñador y fotógrafo de la revista Voz y Voto para Nuevo Horizonte Editores. Diseñador independiente, fue invitado a presidir el jurado de la Segunda Bienal Internacional del Cartel en México en 1992.

Con un lenguaje contundente, sustentado por un férreo enlace con la cultura visual de México, Rafael López Castro ha dejado su sello personal en cientos de carteles, portadas, logotipos y diseños editoriales, utilizando los recursos del diseñador y creando un estilo propio. Toda clase de rectángulos -portadas de libros, carteles, invitaciones- y de cuadrados -caso de cubiertas de discos­ forman el espacio en el que se expresa su maestría.

Profundo conocedor de la cultura y el patrimonio de México, sus investigaciones e intereses folklóricos, artesanales e históricos se han traducido en numerosos libros, carteles y artículos.

Ahí, en esos pedazos de papel, va haciendo aparecer continua­ mente el milagro de la alianza de las imágenes y la tipografía, la combinación de los alfabetos y los colores, las líneas, los horizontes, las rayas. A veces hace collages llenos de humor, provocativos y estimulantes; sus obras son en ocasiones un verdadero portento, lo que sucede con frecuencia en los años recientes.

Lo que recorre la obra cartelística de López Castro es un gesto levemente irónico y siempre refinado que pone de manifiesto los aspectos extraordinarios de la realidad, ya sea por el agrupamiento de dos o más elementos en apariencia irreductibles (al estilo del mejor surrealismo), o por el acento con que se destaca uno de los rasgos de la composición.

Desde 1977 ha montado 26 exposiciones individuales en México y en el extranjero, seis de ellas han sido de fotografía. Asimismo, ha participado en seis exposiciones colectivas, cuatro de ellas en el extranjero: Milán, La Habana, Osaka y París.

López Castro ha sido merecedor de varios premios y reconocimientos, entre los que se cuentan: el primer lugar en el Concurso de Cartel de Artes Plásticas, (UNAM, 1970); mención honorífica en la Bienal de Cartel de Polonia (1974); primer lugar y mención en el Concurso de Cartel para el 40 Aniversario del Fondo de Cultura Económica (1975); X Premio Quórum al Mérito Profesional (1999); Premio Jalisco (2000) en la Categoría de Artes, y Medalla de Oro a la Excelencia ‘:José Guadalupe Posada”, otorgada por la XVI Bienal Internacional del Cartel en México (2020).

Sus críticos lo llaman “mexicanista”, a lo que él responde que le produce mucho orgullo querer a su país. Mediante su obra gráfica, López Castró penetró en la cultura mexicana del siglo XX con un profundo conocimiento de la historia, las expresiones populares y los movimientos sociales, creando su estilo “mexicanista” que incluyó juegos de colores, geometrías, fotografías, códices y collages.

Ello propició que la Editorial de la Universidad Veracruzana, junto con El Colegio Nacional, la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Cinemanía, Parametría y el gobierno del estado de Jalisco hayan editado en 2021 el libro de arte, digno de colección, Suave trazo. Rafael López Castro. Diseñador gráfico mexicano, que antologa la historia del diseño gráfico de López Castro. Su obra es comentada y analizada por una nómina de escritores y artistas de primer nivel, tales como: Juan Villoro, Vicente Rojo, Alejandra Moreno Toscano, Carlos Monsiváis, Humberto Musacchio, Felipe Garri­ do, David Huerta, Eraclio Zepeda,Juan Domingo Argüelles, Hugo Hiriart, Óscar Chávez, Guillermo Briseño, Jorge Alcacer y José Woldenberg, entre otros, reflexiones que se complementan con no­ tas de Germán Montalvo y testimonios de los discípulos de López

Castro. El proyecto fue confeccionado a lo largo de varios años por Germán Montalvo, quien realizó el diseño gráfico editorial con la curaduría de contenidos de Jaqueline Montalvo, y contó con la coordinación editorial de Alberto Tovalín.

Rafael López Castro recomienda a las nuevas generaciones de diseñadores gráficos “… que se interesen en la historia y la cultura de su país… eso los va a enriquecer y va a enriquecer su diseño. Que trabajen, la creatividad no surge de la nada, viene a uno cuando trabaja, cuando le dedica tiempo a lo que hace”.

 

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