oculto

¿Qué es la depresión blanca o “blues de Navidad”?

Pepe Herrera

“Navidad, Navidad / hoy es Navidad / Es un día de alegría…”
No hay duda de que la Navidad es un tiempo en el que muchas personas se sienten contentas. Más allá de los regalos y la comida, en muchos hogares hay un ambiente de alegría y amor que los hacer sacar lo mejor sí mismos.

Pero no todos viven esta celebración de esa manera. Existe “la otra cara de la Navidad”. Más allá de los casos concretos o razones específicas, ¿por qué hay personas que en plena época navideña se sienten tristes?

Aunque no está establecido como un trastorno, la “depresión blanca” o “blues de Navidad” es un estado de ánimo negativo temporal hacia todo lo que tiene que ver con esta época. Los síntomas son múltiples: insomnio, ansiedad, tristeza, falta de apetito, mal humor.

Patricia Bermúdez Lozano, profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, indicó que las percepciones psicológica, familiar, social y económica son factores que influyen en la “depresión blanca”.

“Para algunos es una época de mucho estrés y desgaste, de desmotivación por no tener una estabilidad económica o de desestabilización psicológica por problemas no resueltos en su vida personal, como no haber cumplido metas por diferentes razones, o por estar en duelo por la pérdida de seres queridos”, manifestó.

Y agregó que esta depresión navideña “puede estar predispuesta genéticamente en aquellas personas que han tenido familiares que padecen de una depresión severa”.

¿Qué puedes hacer para superarla?

Si la Navidad supone para ti estrés o te deprime un poco, quizá te puedan ser útiles las acciones que Bermúdez Lozano sugiere para salir del abatimiento:

  1. Gestionar nuestros pensamientos: “Hay que fijarse en los aspectos positivos de las personas y de la festividad. No cerrarnos a que todo es negativo”.
  2. Perdonar: “A veces cargamos con emociones que no son saludables para nosotros. Hay que hacer una reflexión interna y ser honestos con nosotros mismos. Perdonarnos si reconocemos que hicimos algo mal y perdonar a los demás también”.
  3. Realizar actividades placenteras: “Hablar con los amigos, dar una vuelta, incluso bañarnos tranquilamente (a veces con las prisas de todos los días no lo hacemos) puede ayudarnos a relajarnos y tener una mejor perspectiva de las cosas”.
  4. Darnos cuenta de que no somos los únicos que nos sentimos así.
  5. Integrar redes de apoyo.
  6. Realizar actividades altruistas: “Hay que pensar en los demás. Mucha gente sufre, pero nos encerramos en que ‘sólo somos nosotros’ y no es así. Si ayudo a otro, eso me hará sentir mejor”.
  7. Tomar terapia: “Si es muy necesario, debemos ser atendidos por profesionales de manera inmediata y tener un tratamiento que nos permita salir adelante y no caer en depresión”.

¿El clima frío influye?

En los países del hemisferio norte (como México), las festividades de fin de año coinciden con la temporada invernal. Y el frío puede influir de manera importante y negativa en el ánimo de las personas.

La profesora Bermúdez Lozano comentó que no se debe pasar por alto lo que se conoce como el trastorno afectivo estacional. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental, esta condición es un tipo de depresión que se caracteriza por su patrón estacional recurrente, con síntomas que duran entre cuatro y cinco meses al año.

Su origen tiene que ver con los días cortos, oscuros y fríos de invierno, y no con lo que la Navidad supone.

Bermúdez Lozano explicó que una menor exposición a la luz solar y una baja luminosidad (sucesos que ocurren en la temporada de invierno), afectan a dos sustancias químicas cerebrales: la melatonina y la serotonina.

“Sabemos que cuando el organismo está expuesto a la luz solar, ocurre un aporte de vitamina D. Esto hace que nuestro sistema hormonal produzca una mayor cantidad de hormonas como la melatonina y la serotonina. Cuando tenemos la serotonina presente en nuestro organismo, tenemos una mejor motivación y una mejor condición para hacer las cosas. Nuestra función cerebral también mejora nuestro ánimo y, por consiguiente, tenemos ganas de aprender y de hacer cosas, ya que estamos en buenas condiciones”.

Deja tu comentario

Comentarios