Campus Ciencia

Cecilia Noguez, primera directora del Instituto de Física

Omar Páramo / Francisco Medina

Cuentan que cuando la profesora María Esther Ortizcoincidía con su amiga Alejandra Jáidaren algún pasillo de CU, siempre le hacía la misma broma “si no te me hubieras adelantado por semanas yo sería la primera física mexicana, no tú”. Ambas obtuvieron el título en 1961 y las dos fueron clave para que el Instituto de Física (IF) fuera lo que es hoy. Sin embargo, en los 80 años de vida de dicha entidad y de las muchas y destacadas científicas que han pasado por sus laboratorios, ninguna mujer había estado al frente del IF, hasta ahora.

Sobre lo que le representa haber sido designada como su primera directora(ostentará el cargo hasta 2023, con posibilidad de repetir un periodo), la doctora Cecilia Noguez comparte: “Este nombramiento llega justo cuando debe, no antes ni tampoco después”.

Sin embargo, la académica está consciente de que México ha sido un país que ha puesto trabas al desarrollo de las mujeres desde hace mucho, por lo que ella, desde su trinchera, intenta revertir este escenario y, por lo mismo, se ha dedicado a hablar con niñas y adolescentes sobre lo que implica ser una científica en pleno siglo XXI, a compartir su experiencia en el campo y a desmontar mitos.

“Caemos en muchos lugares comunes, a veces nos describen a la manera de Sheldon Cooper, es decir como sujetos graciosos y desconectados de la realidad, y otras como en los cómics, donde nos pintan como locos y malvados que quieren conquistar el mundo. Me gusta charlar con las nuevas generaciones y mostrarles que no es así, que llevamos vidas interesantes y, al mismo tiempo, tan normales como la de cualquiera”.

Por esta razón Cecilia Noguez forma parte —desde 2017— de NiñaSTEM Pueden, una iniciativa auspiciada por la SEP y la OCDE encaminada a despertar el interés de las menores por temas relacionados con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM es un acrónimo formado por las iniciales de dichas áreas del conocimiento, pero escritas en inglés).

“Para lograr esto es preciso entablar un diálogo con los padres, pues muchas veces son ellos quienes aconsejan a sus hijas buscar otras opciones. No es raro que crean que las mujeres deberían dedicarse al cuidado de las personas, a casarse, al hogar y a la crianza de niños, y no a las ciencias. Este proyecto me ha permitido mostrarles que lo que suponen no necesariamente es cierto”.

Y pese a todas estas objeciones —añade la académica—, lo que más desalienta respecto a la ciencia no tiene que ver con el género. “A mi parecer algo que hace muchos ni siquiera consideren involucrarse con estas disciplinas es la suposición de que sólo son para genios. Quien quiera dedicarse a esto no necesita un IQ altísimo, pero sí perseverancia y que le guste mucho lo que hace. Siempre busco dejar esto en claro cada que hablo con niñas y adolescentes”.

Sobre la huella de las mujeres mexicanas en la física, la profesora Noguez dice que sólo basta con caminar por el IF y ver que el auditorio de la biblioteca lleva por nombre Alejandra Jáidar, o considerar que por su trabajo en reacciones nucleares María Esther Ortiz fue reconocida por la UNAM como Investigadora Emérita. “A ambas les tocó estudiar en tiempos en que se decía que estas profesiones eran sólo para hombres y, sin importarles eso, se convirtieron en las primeras físicas de México, abriéndonos camino —desde hace 58 años— a todas las que vendríamos después”.

Hacia nuevos horizontes

Sobre la responsabilidad que se le ha encomendado como primera directora del IF, Cecilia Noguez destaca que buscará apuntalar lo logrado y que, al mismo tiempo, hará todo lo posible por ampliar los horizontes y alcances del trabajo realizado en la entidad.

“Somos el instituto del Subsistema de Investigación Científica con más investigadores y, quizá, el más importante a nivel nacional. Ya somos un referente en México y deseamos ocupar un lugar similar en el mundo, aunque eso sólo lo lograremos si realizamos trabajos más profundos y de mayor rigor, y por ello no me refiero a la cantidad, sino a generar conocimiento que haga avanzar a la ciencia”.

Parte de la agenda que se ha autoimpuesto la profesora Noguez para su gestión de cuatro años es la de promover plataformas en las que los integrantes del IF puedan desarrollar estudios con mayor impacto global y relevantes para la física moderna.

Asimismo, buscará que el IF siga siendo un espacio en el que las mujeres puedan crecer y dar cauce a sus intereses, trátese de académicas tan reconocidas como Ana María Cetto o Rocío Jáuregui, o pertenecientes a nuevas generaciones como Mariana Vargas, cuyo trabajo ha ayudado a esclarecer qué pasó en el primer segundo del universo, justo después de explotar el Big Bang.

“Yo, dentro de la UNAM, nunca sentí adversidad para desarrollarme como científica, pero estoy consciente de que afuera, en la vida cotidiana, eso es diferente. El escenario ha ido cambiando y ahora es el propicio para que esté yo aquí, pero las trabas que se le ponen a las mujeres aún persisten. Nosotros aquí, desde el instituto, queremos ser parte de ese cambio y ayudar a derribar esas barreras”.

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