Deportes

Pero sigo siendo El Rey: 80 años de Pelé

Roberto Gutiérrez Alcalá

Considerado por muchos, el mejor futbolista de todos los tiempos, Edson Arantes do Nascimento nació el 23 de octubre de 1940, en Tres Corazones, en el estado de Minas Gerais, Brasil. A continuación recordamos algunos episodios de su incomparable vida deportiva

1. El 16 de julio de 1950, cuando Brasil perdió dos a uno la final del IV Mundial de Futbol ante Uruguay, en lo que se llama “la tragedia de Maracaná”, Pelé tenía nueve años. Ese día, al verlo llorar ante el aparato de radio en su casa de Bauru, en São Paulo, aquel niño le dijo a su padre con la intención de hacerlo sentir menos desgraciado: “Un día ganaré para ti la Copa del Mundo…” Ocho años después, en el Mundial celebrado en Suecia, estas palabras se hicieron realidad: con dos goles del mismo Pelé, de tan sólo 17 años, dos de Vavá y uno de Zagallo, la selección brasileña derrotó cinco a dos a la selección anfitriona en el estadio Rasunda y obtuvo por primera vez la copa Jules Rimet.

2. El 5 de marzo de 1961, el Santos, equipo en el que alineaba Pelé, saltó a la cancha del Maracaná para enfrentarse al Fluminense. Hacia el minuto 40 del primer tiempo, Pelé recibió la pelota en los linderos de su propia área y, con ella pegada al pie, comenzó a correr en dirección a la portería rival. En el camino burló a uno, dos, tres, cuatro, cinco…, seis jugadores del Fluminense, antes de batir al guardameta y así concretar lo que se conoce como el “gol de la placa”, debido a que mereció una placa de bronce que lo recuerda en la entrada del Maracaná. Como el partido no fue televisado, no hay registro de este gol increíble.

3. En el primer juego que Brasil disputó en el VII Mundial de Futbol, celebrado en Chile en 1962, Pelé le anotó un golazo a México: desde la banda derecha avanzó como un toro hacia al área rival, dejando plantados a cuatro defensores mexicanos y, con un poderoso tiro de zurda, venció a Antonio la Tota Carbajal (Brasil ganó finalmente dos a cero). Sin embargo, en el segundo partido, ante Checoslovaquia, Pelé se lesionó a los 25 minutos del primer tiempo y ya no jugó el resto del torneo. A pesar de esta baja tan sensible, la selección brasileña llegó a la final, en la que derrotó tres a uno a la selección checa y de este modo se adjudicó por segunda vez la copa Jules Rimet.

4. En 1968, de regreso de una gira por Estados Unidos, el Santos aterrizó en Bogotá, Colombia, para jugar contra el equipo olímpico nacional. El juego dio inicio. Minutos después, los colombianos anotaron un gol que, en opinión de los brasileños, debía ser anulado, pero el árbitro lo dio por bueno. Aunque el partido era amistoso, Lima protestó la decisión arbitral y fue expulsado. Entonces, indignado, Pelé se abalanzó sobre el hombre de negro para reclamarle su doble error y éste lo expulsó también. Los espectadores empezaron a arrojar a la cancha los cojines de sus asientos y a chiflar, pues si habían ido al estadio era para ver a Pelé en acción. Un regimiento de policías se hizo presente para proteger al árbitro… A continuación, el público comenzó a gritar a coro: “¡Pelé!, ¡Pelé!” Ante tales circunstancias, los organizadores del encuentro resolvieron expulsar al árbitro para que Pelé pudiera regresar al campo y los espectadores recobraran la calma. Y así lo hicieron, y el juego se reanudó, y todos felices y contentos, menos el árbitro, claro.

5. Mundial México 70. Octavos de final. Brasil-Checoeslovaquia. Estadio Jalisco. El balón sale rechazado hacia Pelé, quien se encuentra a unos pasos del círculo de medio campo. Antes de hacer nada, Pelé alza los ojos. Lo que ve no puede resultarle más propicio: el arquero checo está lejísimos de donde debería estar, es decir, bajo su portería. Pelé, entonces, patea el balón. Éste comienza a viajar por el aire, mientras Viktor corre de regreso a su arco… Quizá porque una racha de viento desvió su trayectoria, quizá porque Pelé no le dio la dirección precisa, la pelota lame el poste derecho y aterriza afuera de la cancha. “¡Uf!”, exclama Viktor.

6. Mundial México 70. Semifinal Brasil-Uruguay. Estadio Jalisco. Tostao le filtra un pase en diagonal a Pelé. El balón rueda en dirección a la media luna del área uruguaya. Pelé corre veloz a su encuentro. Entonces, Mazurkiewicz le sale al paso, de frente. Cuando el guardameta charrúa y el resto del mundo creen que Pelé tocará el balón, éste lo deja seguir, esquiva a Mazurkiewicz por la izquierda, gira hacia la derecha, lo alcanza y, en una posición incómoda, lo patea. El esférico parece que entrará en la portería, pero a final de cuentas roza el poste izquierdo y, en medio de la estupefacción general, abandona la cancha.

7. En el IX Mundial de Futbol, pero sobre todo en la final ante Italia en el estadio Azteca, Brasil, liderado indiscutiblemente por Pelé, elevó este deporte a la categoría de arte. En cuanto a O’Rei, en el minuto 18 de ese partido se alzó en el aire para cabecear un servicio de Rivelino y anotar el primer gol; en el 71, le pasó la pelota con la cabeza a Jairzinho para que el habilidoso extremo metiera el tercero; y en el 86 le cedió el balón con la parte interna del pie derecho a Carlos Alberto para que el capitán carioca clavara el cuarto y último. Aquel cuatro a uno hizo posible que tanto Brasil como Pelé obtuvieran por tercera vez la copa Jules Rimet y se quedaran definitivamente con ella (de hecho, Pelé es el único futbolista que, hasta la fecha, ha ganado tres campeonatos mundiales).

8. Pelé se retiró de la selección brasileña el 18 de julio de 1971, en un partido contra Yugoslavia disputado en el Maracaná, en Rio de Janeiro, ante 180 mil espectadores. Luego de jugar medio tiempo, Pelé dio la vuelta olímpica con la camiseta verdeamarela en lo alto de su mano derecha, mientras el público le gritaba. “¡Quédate! ¡Quédate!” Tres años después, el 2 de octubre de 1974, ante el Ponte Preta, vistió por última vez la camiseta del Santos en el estadio Vila Belmiro. No obstante, en 1975 aceptó firmar un contrato con el Cosmos de Nueva York, equipo en el que militó hasta 1977.

Deja tu comentario

Comentarios