Cultura

Mujeres encinta aún da pie a la experimentación

CulturaUNAM Nota: Rene Chargoy.
Charla y concierto en torno a la exposición sobre la banda que se exhibe en Casa del Lago

Hasta el próximo domingo 19 de diciembre se presenta en la sala Rosario Castellanos de Casa del Lago la exposición colectiva Mujeres encinta: rewind, retrospectiva de una banda que nadie recuerda, comisariada por Daniela Franco, donde se aprecian textos, notas periodísticas, collages de fotografías, entrevistas en audio y portadas de casetes del proyecto musical Mujeres encinta, que aterrizó en 1999 con la integración de una agrupación conceptual conocida por grabar únicamente en casete. Cantaban en inglés, español y francés, y escribían la mayoría de sus canciones de manera colectiva.

Mujeres encinta ha sido materia de artículos, investigaciones, retrospectivas y hasta un documental. La banda experimentó hasta el 2002 -año de su separación- un amplio rango de estilos, coqueteó con el pop y la música electrónica, grabó varios casetes autoeditados y otros a través de diferentes labels. Todas sus producciones fueron analógicas y de edición limitada, por lo que son difíciles de encontrar.

Su música es tema constante de debate: el poeta Kenneth Goldsmith la ha descrito como “trascendental​ entre Fausto y tropicália”. La banda, que nunca aspiró a ningún tipo de profesionalismo, solía trabajar de manera serial o temática.

No faltaban quienes en su momento señalaron que su producción musical oscilaba entre la heterodoxia y la falta de rigor. Alguna de sus creaciones tenía en su título una referencia clara a Walter Benjamin, otros de sus materiales los dedicaron a Juan Gabriel y a Gauguin, y varias de sus composiciones partían de homologar el proceso creativo de OuLiPo (acrónimo de Ouvroir de littérature), un grupo de experimentación literaria, entre los que destacaban Georges Perec, Marcel Duchamp e Italo Calvino, “creado en 1960 y formado principalmente por escritores y matemáticos de habla francesa, que buscaban crear obras utilizando técnicas de escritura limitada (Littérature à contraintes)”.

Literatura y música

El viernes 10 de diciembre en el foro abierto Alicia Urreta de Casa del Lago, Daniela Franco, artista conceptual y exintegrante de Mujeres encinta, charló con el escritor y periodista musical español Bruno Galindo, ambos moderados por Tania Aedo, titular de la Cátedra Max Aub de transdisciplina en arte y tecnología de CulturaUNAM. Hablaron de cómo fue la influencia de OuLiPo en la banda. Franco dijo haber tenido un acercamiento con este grupo en su calidad de artista y no tanto como lectora. “Me dieron una gramática para poder explicar mi obra a través de la literatura. Los procesos de creación visual del OuLiPo me abrieron la puerta a muchísimos tipos de escritura”.

Por su parte, Galindo explicó las razones por las que éste le parecía un grupo fascinante: “Sus integrantes escribían tan bien y tenían tanto dominio del lenguaje, que necesitan ponerse trampas y obstáculos para seguir creando de una manera lúdica, imaginativa y suspicaz. De ellos me interesó particularmente esa cosa experimental y ver qué llegaba a pasar si yo hiciera esto o aquello con mi escritura y consiguiera así un extraño efecto en lo que narro”.

Daniela Franco aludió al experimento de George Perec, un malabarista del lenguaje, capaz de escribir un libro de más de trescientas páginas sin la letra E, la más utilizada en francés. El resultado fue la novela titulada La disparition, que se tradujo al español como El secuestro. “El tema de la traducción es algo visual. En este caso cada una de las traducciones de la novela de Perec es un libro nuevo”, afirmó.

Luego, Galindo comentó que en su proceso creativo lo que más le ha gustado hacer es vincularse con la música y los libros. “Gracias a las influencias de OuLiPo fue que me lancé a trabajar los textos de mis canciones con una intención más literaria. Este es un campo de experimentación que sigo hasta ahora”.

Para Franco, artista que vive alternadamente en México y Francia, los músicos son un enigma completo. Al referirse a su trabajo creativo refirió que lo inicia a partir de conceptos. “Me sigue gustando esa posibilidad de mezclar y no distinguir las partes. Construyo mis propios laberintos, un poco indefinidos, por donde escapar… Me involucro en la creación a partir de lo cotidiano y de las coincidencias… Hago ficción continúa, donde  lo más importante es divertirse”.

Una hora después de la conversación se dio paso al concierto de la artista, con la presentación de imágenes de moluscos, pájaros y plantas proyectadas en una pantalla, acompañada por la antibanda de improvisación libre Generación Espontánea. Fue un ejercicio de experimentación en torno a Mujeres encinta: rewind.

Entonces se fusionaron disonancias sonoras, música atonal, partituras que a la vista de los músicos se percibían como pequeños rectángulos de distintos colores agrupados secuencialmente para diferenciar las intensidades, los tiempos y la rítmica que los instrumentos de cuerda, percusiones, metal, teclado y voz femenina habrían de reproducir para descifrar al espectador-escucha qué tienen en común los Beach Boys, el OuLiPo, Electrelane, Vladimir Nabokov, Juan Gabriel, Brian Eno, Hidrogenesse, Matmos y los Ángeles Azules. ¿Lo habrán conseguido o esta extensa pregunta era simplemente un distractor al aire libre?

 

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