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La sala virtual del MUAC presenta Illusions Vol. I. Narcissus and Echo de Grada Kilomba

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Este video, originalmente comisionado para la 32ª Bienal de São Paulo, es el primer volumen de una serie de trabajos de Grada Kilomba sobre la invisibilidad y las políticas de la representación. La artista escenifica y actualiza el mito clásico de Eco y Narciso para abordar temas como el racismo y la opresión de la población de ascendencia africana en el mundo
Cuenta la mitología clásica en las Metamorfosis de Ovidio que la ninfa Eco se enamoró perdidamente del cazador Narciso. Eco había sido castigada por la diosa Hera, que la hizo incapaz de hablar por sí misma y la condenó a repetir las últimas palabras que escuchara, de modo que no pudiera conversar con nadie. Cuando conoce a Narciso, Eco cae hechizada por su hermosura, pero él rechaza y desprecia el amor de la ninfa. La soberbia de Narciso lo llevará a enamorarse de su propio reflejo en el agua y su destino será sólo poder amar su imagen. Este deseo imposible de alcanzar, al igual que el anhelo de Eco, se irá repitiendo en una circularidad irrompible.
En Illusions Vol. I. Narcissus and Echo [Ilusiones, vol. I: Narciso y Eco], obra que se presenta en la #Sala10 del MUAC en colaboración con Teatro UNAM del 22 de febrero al 16 de mayo, la artista Grada Kilomba (Lisboa, 1968; vive y trabaja en Berlín) parte de este mito para establecer una analogía con la sociedad poscolonial que habitamos, a la vez que cuestiona las políticas de representación. El video forma parte de la trilogía Ilusiones, serie que Kilomba ha trabajado a partir de mitos griegos para hablar del racismo y las relaciones de poder en el mundo contemporáneo. La pieza fue comisionada por la 32ª Bienal de São Paulo y continuó en Edipo (2018) y Antígona (2019). El propio título de la serie es revelador: ilusión, aquel espejismo o imagen engañosa de la realidad, esa percepción alterada que nos creemos. En la obra de Kilomba, mitos griegos ampliamente conocidos develan una nueva historia invisibilizada. Así, Narciso aparece como la metáfora de una sociedad patriarcal blanca, cegada e incapaz de ver más allá, mientras que Eco, deslumbrada por la apariencia, queda anclada en el retumbar de su repetición.
Reinterpretación del mito griego desde una perspectiva profética
Narciso y Eco combina la literatura clásica y la poesía oral con la música y la danza, elementos que cobran un destacado papel en la escenificación y el ritmo de la obra. A través de esta mezcla entre teatro y performance, la pieza, curada por Virginia Roy, nos adentra en la historia y en ella la artista retoma también la tradición del griot. Esta figura del narrador de historias orales proviene de África Occidental y ha sido determinante para la transmisión del conocimiento durante siglos. La práctica de la palabra hablada perduró en el mercado de esclavos y ha sido parte constitutiva de géneros musicales como el rap o el blues. Pero, más allá de su capacidad comunicativa, la importancia de esa oralidad reside en que conlleva intrínsecamente el acto de escuchar. Como ha teorizado la propia artista, este escuchar es una manera de autorizar al que habla: un sujeto que enuncia y que deviene en la narración.
Al respecto, la curadora agrega: “A través de la voz de la propia artista, la pieza relata la historia ancestral y nos sumerge en la reinterpretación del mito griego desde su perspectiva profética y su capacidad de cuestionar el presente desde el pasado. Esta traslación temporal le permite a Kilomba efectuar una relectura del presente a través de la acción de la memoria. La sociedad hegemónica contemporánea, narcisista y ensimismada, que construye una  imagen excluyente de sí misma, invisibiliza una violencia racial sistémica y unos patrones de discriminación que reproducen ese pasado colonial. ¿Cómo disrumpir esa repetición? ¿Qué conllevan las políticas de representación y las estructuras de legitimación? ¿Qué implica la blanquitud?”.
La obra presentada está repleta de simbolismos de esa jerarquía y segregación, como el uso de la escalera o el atuendo de los personajes. Narciso, por ejemplo, ostenta un sombrero y un traje a cuadros confeccionados con tela de PVC, el mismo material de las bolsas baratas y desechables que suelen usar los migrantes. En la obra, la tela sintética deviene en referencia de los trabajos precarios que aceptan los subalternos en países hegemónicos, una explotación que refiere constantemente Kilomba y que resuena la conocida pregunta de la filósofa india Gayatri Spivak: “¿pueden hablar los subalternos?”. O como ha indicado la propia artista: “¿quién puede hablar?”.
Racismo institucionalizado. Marginalización
Kilomba resalta que vivimos en un cubo blanco y esa blanquitud también está presente en el espacio de la pieza. La obra se escenifica en un marco blanco que también alude a la noción expositiva de “cubo blanco”. El término, acuñado por O’Doherty en 1976, hace referencia a la supuesta neutralidad del espacio exhibición —en específico, en el arte moderno— en el que las obras se presentan aisladas de cualquier contaminación del exterior. Indiferente a interferencias. A identidades. En Illusions Vol. I. Narcissus and Echo, el cubo blanco queda ocupado por el cuerpo negro, la presencia de la negritud, en otro gesto que evidencia el racismo institucionalizado de la sociedad contemporánea.
Esta marginalización, como indica finalmente Kilomba en la pieza, emerge de una “triple ignorancia de la sociedad: uno no sabe, uno no tiene que saberlo, y uno no debería saberlo. Pues algunos tienen el privilegio de no tener que saber”.
Ante la imposibilidad de hablar que padece la ninfa Eco, Kilomba pasa la voz al espectador y le invita a elegir su papel en la narración. Y la artista cierra la pieza así: “A menudo siento que ya todos sabemos todo, sólo tendemos a olvidarlo”. Formamos un juego de espejos con lo que queremos ver. El hechizo de la blanquitud.
Grada Kilomba
(Lisboa, 1968; vive y trabaja en Berlín)
Es artista y escritora interdisciplinaria. Es mejor conocida por su uso subversivo y poco convencional de las prácticas artísticas, en las que le da cuerpo, voz e imagen a su propio texto, lo que ella describe como performing knowledge, utilizando una variedad de formatos como publicaciones, performances, lecturas en escena, instalaciones, películas, collages de textos, instalaciones de sonido y video. Es autora de Plantation Memories (2008), una recopilación de episodios de racismo cotidiano escritos en forma de cuentos psicoanalíticos breves y coeditora de Mythen, Masken und Subjekte (2005), una antología sobre estudios críticos de blancura. Sus obras se han presentado de manera internacional, como en 10a Bienal de Berlín; Documenta 14, Kassel; 32a Bienal de São Paulo; Rauma Biennal Balticum; Art Basel; Frieze London, Feria de Arte de Ciudad del Cabo; 1-54 Feria de Arte Africano Contemporáneo, Marrakech; The Power Plant, Toronto; MAAT- Museo de Arte, Arquitectura y Tecnología, Lisboa; Galería Avenida da Índia, Lisboa; Centro WdW de Arte Contemporáneo, Róterdam; Museo de la Secesión, Viena; Museo Bozar, Bruselas; SAVYY Contemporary, Berlín; Teatro Maxim Gorki, Berlín, entre otros. Kilomba es representada por la Galería Goodman en Johannesburgo, Sudáfrica.
Grada Kilomba, Illusions Vol. I. Narcissus and Echo [Ilusiones, vol. I: Narciso y Eco], 2017
Instalación de video a dos canales, HD, color, sonido. 30’ 38″.

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