Academia NewsFeed

La democracia directa y participativa es la solución a la crisis ambiental y civilizatoria: Víctor Toledo

PUEDJS-UNAM

En el mundo existe una “crisis ecológica y civilizatoria” –que incluye una crisis de la democracia “representativa, burguesa y parasitaria”, surgida con el capitalismo–, la cual requiere de una transformación global vinculada con “la conciencia, la espiritualidad y la comunalidad”, con una economía solidaria y una democracia directa y participativa, aspectos que hoy aportan los pueblos indígenas de México.

Así lo planteó el biólogo y ambientalista Víctor M. Toledo durante su conferencia magistral “Re-pensar la democracia desde la ecología política”, la tercera clase de la cátedra extraordinaria “(Re)pensando la democracia en el mundo actual: una visión histórica, global e interdisciplinaria”, que la UNAM transmite cada semana para todo público vía YouTube y Facebook.

La cátedra –que se transmite los miércoles a las 18 horas– es organizada por la Facultad de Filosofía y Letras y el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS), que dirige el sociólogo y constitucionalista John Ackerman. Durante el semestre también participarán académicos, especialistas y políticos como Rafael Correa, Rita Segato, Marcela Lagarde, Jenaro Villamil y Ackerman.

Especialista del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM y hasta hace poco titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Toledo dijo que deben repensarse los pilares del mundo moderno, pues “vivimos la situación más crítica de la historia de humanidad”, en lo económico, cultural y demográfico.

Destacó que una minoría encabeza la depredación de la naturaleza, la explotación del trabajo de la mayoría y el predominio de la especie humana, lo que genera desequilibrios como el calentamiento global. Agregó que, por ejemplo, esa minoría de menos del 1 por ciento de la población concentra el 45 por ciento de la riqueza mundial.

Rechazó que la democracia haya surgido hace 4 mil años. “Por favor, existe desde hace 300 mil años, en las bandas de cazadores, pescadores y recolectores, quienes tomaban decisiones comunes. Luego vino una democracia agraria en las aldeas y comunidades, basada en la cooperación”. La actual democracia representativa, agregó, “es una pseudodemocracia porque ha delegado a otros individuos el control de las decisiones, lo cual ha gestado una nueva clase parasitaria”.

Recordó que la ecología política –que ha logrado la integración del pensamiento complejo y el pensamiento crítico– estudia la relación entre los seres humanos y la naturaleza, la cual ya es considerada por los especialistas como una nueva protagonista política, sujeto de derechos. “En Bolivia y Ecuador –por ejemplo— los derechos de la naturaleza están en sus Constituciones, impulsados por los pueblos indígenas”.

Dijo que en las últimas décadas se han incrementado los conflictos entre los seres humanos y la naturaleza. En México, destacó, un estudio señala que desde hace 25 años se han registrado 560 conflictos, con un impacto sobre 500  defensores ambientales y 153 asesinados, lo que ubica a nuestro país como el quinto con más agresiones.

Al preguntarse cómo salvarnos de esta tragedia, Toledo refirió cinco casos de cultura democrática ancestral de diversos pueblos indígenas de México, que mencionó como ejemplos para el resto del país y del mundo. De Oaxaca recordó que en 80 por ciento de los municipios las decisiones se toman sin los partidos políticos y con métodos comunitarios y de consenso. La democracia municipal es resultado de las democracias comunitarias, comentó.

Mencionó el ejemplo democrático de los caracoles zapatistas, en Chiapas, aunque recordó que el discurso de la dirigencia “no ha avanzado” y, por ejemplo, no ha desarrollado vínculos con las más de 100 cooperativas ecológicas de ese estado.

Del municipio de Cherán, Michoacán, refirió que esas comunidades eran agredidas por grupos criminales que explotaban sus bosques, pero que una vez que tomaron el poder crearon sus propias autodefensas. Hoy suman unos 50 proyectos apoyados por universidades, organizaciones sociales, científicas e intelectuales. “Esto es parte de la politización de la ciencia”, dijo.

Destaco el caso de la Sierra Norte de Puebla, donde comunidades nahuas y totonacas han desarrollado proyectos agroambientales para producir bambú, medicinas o cosméticos, con la participación de más de 200 mil hombres y mujeres. Mencionó el ejemplo de la cooperativa Tosepan, que mediante asambleas regionales y movilizaciones detuvo el megaproyecto de una termoeléctrica.

En Ayutla de los Libres, Guerrero, en 2018 lograron elegir a sus autoridades (140 mujeres y 140 hombres) para formar una asamblea municipal. Con esto se desligaron de la democracia formal, eliminaron los partidos políticos y lograron una democracia “directa, desde abajo”.

Toledo concluyó: “Qué pasaría si, por ejemplo, el caso de Cherán cundiera en los demás municipios de Michoacán: se crearían consejos estatales y estos elegirían a su gobernador. Así pensamos la democracia desde la ecología política”.

Sigue las transmisiones en redes

Las conferencias son transmitidas los miércoles, a las 18 horas, por dos de las redes sociales del PUEDJS:

YouTube: Diálogos por la Democracia UNAM

Facebook: @DialogosPorLaDemocraciaUNAM

Otras redes del PUEDJS son:

Twitter: @DialogosUNAM

Instagram: @dialogosunam

Los videos de las conferencias magistrales de la cátedra son subidos al micrositio:

http://dialogosdemocracia.humanidades.unam.mx/catedra-extraordinaria-del-puedjs/

Deja tu comentario

Comentarios