Cultura

INGRID DAUBECHIES

DGCS-UNAM

Nació en Houthalen, Bélgica, en 1954 y obtuvo también la nacionalidad estadounidense en 1996. Es matemática y física con una amplia producción científica. Una de sus principales aportaciones es la teoría de las ondículas, esencial en la detección de las ondas gravitacionales y para el cine digital de hoy en día, así como para la rapidez en el diagnóstico mediante el uso de imágenes. Es la primera mujer profesora titular de Matemáticas en la Universidad de Princeton que gana el Premio Frederic  Esser Nemmers en Matemáticas y que preside la Unión Matemática Internacional. En 2020 recibió el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

A la Dra. Daubechies le gustaron las matemáticas desde la escuela primaria y pasó el curso en sólo tres meses. Recuerda que, siendo niña, cuando no podía dormir, multiplicaba de memoria los números por dos, familiarizándose con el crecimiento exponencial. A sus seis años ya conocía figuras geométricas, como el cono y el tetraedro.

Estudió en el Instituto en Hasselt; después de completar el Liceo, a los 17 años, ingresó en la Universidad Libre de Bruselas (uLB), donde en 1975 se licenció en Física, incorporándose al Departamento de Física Teórica de esa Universidad como Asistente de Investigación. Visitó varias veces el Centro CNRS de Física Teórica en la Université de la Méditerranée AixMarselle u, donde colaboró con Alex Grossmann. Este trabajo fue la base de su doctorado en Física Teórica que obtuvo en 1980, en la misma ULB. En 1984 fue promovida a Profesora Investigadora en su Departamento de Física Teórica.

Dos años después se trasladó a los Estados Unidos para trabajar en los Laboratorios Bell de Nueva Jersey y posteriormente como Investigadora Adjunta en el Instituto Courant de Ciencias Matemáticas, división independiente de la Universidad de Nueva York. Allí hizo su descubrimiento más conocido. Basándose en la tecnología de filtro de espejo en cuadratura, construyó ondículas continuas de soporte  compacto que requerirían solo una cantidad finita de procesamiento, permitiendo de esta manera que la teoría de las ondículas entrara en el ámbito del pro­ cesamiento de señales digitales.

Las ondículas son una herramienta matemática que permite, entre otras cosas, comprimir datos y recuperarlos sin apenas pérdida de información. En 1988, Daubechies propuso la ondícula ortogonal con soporte compacto (conocida como ondícula Daubechies), y en 1992 la ondícula biortogonal, también conocida como ondícula CDF (Cohen-Daube­ chies-Feauveau), empleada para el formato de compresión de imágenes JPEG 2000 o para codificar la base de datos de huellas dactilares. Las ondículas tienen además muchas otras aplicaciones en nuestra vida cotidiana, como la prevención de terremotos, de tumores, la meteorología, el estudio del ADN o los análisis de sangre. Sin la teoría de las ondículas no se habrían podido detectar las ondas gravitacionales, el diagnóstico por la imagen sería mucho más lento, y no existiría el cine digital tal y como hoy lo conocemos.

La teoría de las ondículas se sitúa en la intersección entre las matemáticas, las tecnologías de la información y las ciencias informáticas, ya que esta técnica está detrás de la compresión y el almacenaje de datos e imágenes, y la eliminación de ruido. Permite el avance e investigación tanto en matemática teórica como aplicada, pues sirve tanto en la demostración de teoremas como en el desarrollo de las telecomunicaciones, en audio o en video, y hasta en el ámbito biosanitario, con la transmisión de datos de imágenes sanitarias. Sus aplicaciones inciden además en el cine digital, la restauración de arte digital y la morfología biológica, entre otras áreas. En 1988, Daubechies publicó el resultado de su investigación sobre bases ortonormales de ondículas con soporte compacto en la revista Communications on Pure and Applied Mathematics.

De 1991 a 1993 fue también profesora en el Departamento de Matemáticas de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey. En 1994 dejó los Laboratorios Bell para dedicarse exclusivamente a la enseñanza en la Universidad de Princeton, donde participa activamente en el Programa de Matemática Aplicada y de Cálculo, que dirigiría desde 1997 a 2001. En 2004 fue nombrada profesora en la cátedra William KennanJr, primera profesora titular de Matemáticas en Princeton.

En 2011 se incorporó a la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, donde ostenta la cátedra James B. Duke, como Profesor Distinguido de Matemáticas e Ingeniería Eléctrica e Informática del Departamento de Matemáticas. También ese año, se convirtió en la primera mujer en presidir la Unión Matemática Internacional.

En 2012, el rey Alberto II de Bélgica le concedió el título de Baronesa en reconocimiento de su trayectoria profesional.

En el verano de 2016, Ingrid Daubechies fundó junto con la profesora asociada Heekyoung Hahn, el Duke Summer Workshop in Mathematics para mujeres en el último año de secundaria, lo que responde a su firme interés en promover la enseñanza de las Matemáticas.

Actualmente ejerce de profesora en la Universidad de Duke, sin abandonar la investigación ni la publicación, de forma individual o colectiva, de artículos científicos. Su amplia producción científica comprende la publicación de más de un centenar de artículos, acumulando 102,900 citas con un índice h = 81, según información de esa Universidad en su sitio Web. Por ello, resulta muy natural que haya sido invitada en numerosas ocasiones a participar en el Congreso Internacional de Matemáticas.

La Dra. Daubechies es miembro de numerosas instituciones científicas, entre las que se cuentan: Fundación MacArthur, en Estados Unidos (1992); Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias (1993); Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (1998); Real Academia Neerlandesa de las Artes y las Ciencias (1999); Sociedad Filosófica Estadounidense (2003); Academia de Ciencias de París (2009); Real Academia de Bélgica (201O); Sociedad Estadounidense de Matemáticas (2012); Academia Nacional de Ingeniería, en Estados Unidos (2015), Academia Europea (2015), Academia Alemana de Ciencias Leopoldina (2019).

En 2020 fue reconocida, junto a Emmanuel Candes, Yves Meyer y Terence Tao, con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica (España), por «haber realizado contribuciones pioneras y trascendentales a las teorías y técnicas modernas del procesamiento matemático de datos y señales». La candidatura conjunta fue propuesta por Martin Cooper, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2009. Se señaló que “Meyer y Daubechies sentaron las bases de esta revolución científica y tecnológica a partir de los años 80, mientras que, ya entrado el siglo XXI, la colaboración entre Tao y Candes derivó en un nuevo impulso para lograr la reconstrucción eficiente de datos dispersos basados en muy pocas mediciones”.

Ingrid Daubechies ha sido también distinguida con el Premio Louis Empain de Física, en Bélgica (1984); la Medalla de la Academia Nacional de Ciencias, en Estados Unidos (2000); el Premio Frederic Esser Nemmers en Matemáticas, en Estados Unidos (2012); el v Premio Fronteras del Conocimiento en Ciencias Básicas de la Fundación BBVA en España (2012), siendo la segunda mujer galardonada en la historia de este premio; la beca Guggenheim, en Estados Unidos (2013); el Premio Mathx Investigator de la Fundación Simons, en Estados Unidos (2016), y el Premio L’Oreal-UNESCO para mujeres en la Ciencia (2019), entre otros galardones.

Ingrid Daubechies también ha sido distinguida con el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Libre de Bruselas (2000), la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (2001), la Universidad Pierre et Marie Curie de París (2005), la Universidad de Génova (2006), la Universidad Hasselt de Bélgica (2008), la Universidad Trondheim de Noruega (2010) y la École Normale Supérieure de Lyon, Francia (2018).

 

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