Cultura

Infancias trans y travestis: un desafío amoroso para familiares y docentes

CulturaUNAM Nota: María Eugenia Sevilla
La activista Gabriela Mansilla en el Segundo Encuentro Internacional de Infancias y Adolescencias Libres y Diversas

¿Qué hacer cuando tienes una niña o niño trans o travesti en casa o en la escuela? ¿Cómo abrazarle y guiarle cuando el entorno es hostil y carece de herramientas para comprenderle?

Este cuestionamiento, expresado por la activista y presidenta de la asociación civil Infancias Libres, Gabriela Mansilla, tiene fundamento en la experiencia propia, como madre de Lula, la primera niña trans del mundo en cambiar su DNI (Documento Nacional de Identidad, en Argentina) acorde a su identidad de género, sin pasar por la Justicia.

No sólo son los niños y niñas trans y travestis –entre otras expresiones de la diversidad sexual- quienes enfrentan un reto de vida inconmensurable para lograr aceptación en una sociedad que los rechaza, la mayor parte de las veces, desde su primer núcleo: la familia. Son las personas adultas –docentes y familiares, principalmente-, quienes tienen el reto de abrirse a comprender a esa niñez distinta que tienen en sus manos.

La falta de información que prima en la sociedad sobre temas de diversidad sexogenérica es uno de los problemas fundamentales para el entendimiento de estos niños, niñas y adolescentes, señaló Mansilla durante la charla Otras cuerpas, nuevas identidades, con la que participó en el Segundo Encuentro Internacional de Infancias y Adolescencias Libres y Diversas: Territorios, narrativas y fantasías, organizado por la Cátedra Extraordinaria José Emilio Pacheco de la Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura.

Explicó el abc: “La identidad de género la tenemos todas las personas: es esa vivencia interna, individual, del género que cada quien siente, y la identidad que uno va construyendo con base en esa autopercepción… Cuando esa autopercepción no coincide con el género asignado al nacer, hablamos de niñeces transgénero”.

“Confundir identidad de género con orientación sexual es lo primero que hacemos las familias que no tenemos información, y no sabemos qué hacer”, advirtió. “Se tiende a corregir, a adoctrinar, a modificar a esa niñez, para que vuelva a encajar dentro de los estereotipos”.

¿Qué pasa en una persona adulta, heteronormada, con la incomodidad que genera tomar conciencia de que hay una niña con un pene o un niño con vulva?, preguntó la autora del libro Yo nena, yo princesa, el cual ha dado lugar a un largometraje homónimo que narra la historia de Luana, cuyos años primeros pasaron entre terapias sicológicas de corrección, la queja constante del padre y otras discriminaciones en todos los ambientes que la rodearon.

“Los niños trans menstrúan y van a desarrollar mamas; las niñas trans tienen pene y van a desarrollar barba. ¿Qué nos pasa con esas corporalidades? ¿cómo nos atraviesa? ¿en qué nos incomoda? ¿por qué la burla, la agresión, la violación, la paliza, el odio?”, cuestionó Mansilla.

A la activista le preocupan las estadísticas que su propia asociación civil ha contribuido a establecer. “Sabemos que en América Latina la expectativa de vida de una persona trans, travesti, no pasa de los 40 años. En Argentina, sólo el 1 por ciento llega a la vejez, y hay un 40 por ciento de indicio de suicidio”.

Esto, afirma, se debe a un cúmulo de violencias. Las que alejan a un niño o niña de la escuela, porque le atacan o excluyen; o de la lectura, porque no se ve reflejado o reflejada en ella, en sus personajes. ¿Cuántas personas trans o travestis –preguntó- desearon ser profesional de las leyes, de la medicina, y en vez terminaron en las redes de prostitución y, por esa vía, en la tumba?

“Las familias tenemos desesperación y esta tiene que ver con darnos cuenta del peligro que corren nuestres hijes por el hecho de ser trans. No les matan, violan o maltratan porque sí; esto es una decisión”, aseguró. “Cuando no tienes información puedes cometer abusos y violencias contra una niñez que lo que necesita es un abrazo, porque te está mirando para arriba; abrazarla con un amor responsable, que proteja y garantice no sólo los derechos sino la vida”.

Mansilla hizo un llamado a comenzar a perder los prejuicios y el odio hacia esta comunidad. “Ya no hay excusa: hay mucha información y bibliografía; hay entrevistas en YouTube”, destacó.

“Hoy la pregunta no es: ¿qué le pasa a la niñez travesti, trans, sino qué te pasa a ti con la niñez travesti, trans, y qué vas a hacer a partir de ahora?

La charla completa y otras actividades del Segundo Encuentro Internacional Infancias y Adolescencias Libres y Diversas pueden verse en la página de Facebook de Universo de Letras UNAM.

 

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