Nuestro mundo está cada vez más conectado y mediado por la tecnología. Por ello, acercar a la comunidad a la ciencia y al conocimiento que de ella se deriva es un compromiso académico e institucional que la UNAM San Antonio lleva a cabo en sus instalaciones. Esto es relevante para los mexicanos que residen en esta ciudad de Texas y que están reforzando su identidad a través del conocimiento científico generado en la UNAM desde México, conectando aspectos de su vida diaria y su bagaje cultural traído a Estados Unidos.
Al anunciar las “Tardes de Ciencia” en la sede de la UNAM San Antonio, su directora, Paula de Gortari Pedroza, afirmó que “la divulgación de la ciencia es crucial para fomentar una sociedad informada y crítica” y que la institución ha emprendido esfuerzos para “acercar la ciencia a un público más amplio, desde el ámbito académico hasta las personas de a pie que visitan esta sede”, abundó.

Desde finales de 2024, la UNAM San Antonio, en colaboración con la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, ha preparado una agenda de divulgación científica. Ambas entidades se han propuesto construir un canal educativo que incluye charlas, documentales, publicaciones y otros formatos para facilitar la comprensión de conceptos científicos.
De Gortari Pedroza explicó que “el objetivo es que cualquier persona, independientemente de su nivel educativo, pueda acceder a información científica de manera clara y comprensible” a través de estas acciones. En su opinión, la también egresada de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, “la divulgación científica es fundamental porque, además de permitir que el conocimiento científico llegue a un público más amplio, se fomenta la comprensión y el interés por la ciencia. Esto beneficia a las personas y también a los investigadores que nos comparten sus conocimientos, ya que les ayuda a comunicar los resultados y avances de sus investigaciones”.
El jueves 20 de febrero dieron inicio las Tardes de Ciencia en la UNAM San Antonio con la presentación en el auditorio del investigador mexicano, el Dr. Walid Kuri Harcuch, de Departamento de Biología Celular del Centro de Investigación y Estudios Avanzados, quien impartió la conferencia, Descifrando el código de la vida. La estructura del ADN, sus experimentos claves y los científicos de los años 50.

La segunda edición de esta serie, se llevó a cabo el 27 de marzo del presente año, con “El fantástico ajolote mexicano”, un ciclo de actividades que incluyó la proyección de un video informativo realizado por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, la videoconferencia del M. en C. Horacio Mena González, la apertura de la invitación para adoptar de manera simbólica un ajolote en México y una actividad lúdico-artística dirigida por Edna Lugo, artista local de San Antonio, Texas.


Para la ingeniera Paula de Gortari, este es un gran paso hacia la democratización del conocimiento. De acuerdo con ella, “actividades como esta permiten que el conocimiento esté al alcance de todos, ayudan a reducir las desigualdades en el acceso a la información y fomentan una sociedad más informada”.
Al involucrar a diferentes instituciones en la divulgación de la ciencia, “se promueve un ambiente donde las personas pueden cuestionar, analizar y entender mejor los fenómenos que les rodean, lo cual es fundamental para el desarrollo de una ciudadanía activa”.
El hecho de que la UNAM San Antonio, institución dedicada a la enseñanza del inglés, el español y la difusión cultural en el corazón de Texas, participe en la divulgación de este tipo de conocimientos es una muestra de que “la ciencia no opera en un vacío; se entrelaza con la cultura, la educación y otros ámbitos. Instituciones no científicas como la UNAM San Antonio pueden ofrecer perspectivas únicas que enriquecen la comprensión científica y fomentan un diálogo interdisciplinario”, afirmó De Gortari.
Asimismo, se anunció la pronta aparición del libro Plantas medicinales de las mujeres zapotecas, una obra bilingüe dedicada a la difusión del conocimiento medicinal de la cultura oaxaqueña, escrita por Lindaru Camila Mahecha Ruiz y Beatriz Rendón Aguilar de la Universidad Autónoma Metropolitana, y editada por Miguel García Audelo, coordinador de la colección Biblioteca Arte & Cultura de la UNAM San Antonio.
La publicación de esta obra forma parte de este proyecto de divulgación científica y contribuye a la preservación de la cultura y el conocimiento ancestral. Para sus autores y su editor, reconocer y validar estos saberes ayuda a mantener vivas las tradiciones y prácticas que han sido transmitidas a lo largo de generaciones.
Para la UNAM San Antonio, instituciones como la suya tienen un papel fundamental en la promoción del conocimiento científico como parte de su responsabilidad social. Al hacerlo, contribuyen al bienestar de la comunidad y al desarrollo sostenible, asegurando que la ciencia se utilice para abordar problemas que afectan a todos y proponiendo soluciones a desafíos sociales y ambientales.