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Salmy, el perrito que impulsa la sustentabilidad en la FQ

El pasado 31 de enero, la Facultad de Química (FQ) de la UNAM celebró el cumpleaños de Salmy, un perrito rescatado que, más allá de ser una adorable animal de compañía, se ha convertido en un símbolo de educación ambiental y sustentabilidad. La ocasión sirvió para destacar la importancia del manejo adecuado del aceite usado y otros proyectos sustentables que se desarrollan en la facultad.

Un proyecto con impacto social y ambiental

El problema de la contaminación por aceite de cocina usado es un asunto serio que afecta al medio ambiente. Para enfrentar esta situación, la doctora Amelia Farrés González, responsable del proyecto de tratamiento de residuos de aceite comestible en la FQ, y la química Juana Villada Martínez, presidenta del Grupo Vilma Incluyente, A.C., han impulsado una estrategia que evita que estos desechos terminen en los drenajes o sean reutilizados de manera perjudicial.

La iniciativa se centra en la recolección del aceite en la cafetería de la FQ y zonas aledañas a Ciudad Universitaria, y su transformación en jabón, una solución práctica y ecológica que ha tenido una gran acogida tanto dentro como fuera de la UNAM. En este esfuerzo, Salmy ha sido clave, ya que su presencia capta la atención y ayuda a sensibilizar a la comunidad sobre la importancia del reciclaje de aceite.

La Facultad de Química y su apuesta por la sustentabilidad

Durante la celebración, el director de la FQ, el doctor Carlos Amador Bedolla, destacó la relevancia de la química en la búsqueda de soluciones ambientales y subrayó el compromiso de la facultad con la sustentabilidad. Además del reciclaje de aceite, la FQ impulsa proyectos que abarcan la producción de energías alternativas, el reciclaje de plásticos y la purificación del agua, en colaboración con diversas instituciones.

Uno de los objetivos principales es que los estudiantes se involucren activamente en estos proyectos, permitiéndoles desarrollar habilidades y conocimientos aplicables a su formación profesional. Actividades como la fabricación de jabones y la divulgación científica han demostrado ser herramientas eficaces para que los alumnos encuentren nuevas formas de aplicar sus aprendizajes.

Salmy, más que un animal de compañía

Salmy no solo es un ícono del proyecto, sino también un puente entre la academia y la sociedad. Su naturaleza tranquila y carismática ha permitido que los talleres de concienciación ambiental sean más efectivos. Gracias a un carrito ecológico diseñado con materiales reciclados por estudiantes de la Facultad de Ingeniería, recorre el campus promoviendo la recolección de aceite y fomentando el reciclaje.

“Al principio, muchas personas se acercaban solo por curiosidad hacia Salmy, pero al final se quedaban por el mensaje. Ha sido una pieza clave para ampliar el impacto de los talleres y proyectos sustentables”, comentó Juana Villada.

El impacto de esta iniciativa ha sido significativo. Varios estudiantes que consideraban abandonar la carrera han encontrado en este proyecto una razón para continuar, descubriendo que la química tiene aplicaciones concretas que pueden mejorar la vida de las personas y el medio ambiente.

Un modelo a seguir

La experiencia en la FQ demuestra que los problemas ambientales pueden abordarse de manera efectiva combinando educación, ciencia y participación comunitaria. Este modelo ha despertado el interés de otras facultades y entidades que buscan replicar estrategias similares para fomentar la conciencia ecológica.

Rolando Bernal Pérez, coordinador de Asignaturas Sociohumanísticas; Amelia Farrés González, responsable del proyecto para el tratamiento de residuos de aceite comestible de la FQ; Juana Villada Martínez, presidenta del Grupo Vilma Incluyente, A.C. (carga a Salmy); Carlos Amador Bedolla, Director de la Facultad de Química, Martha Castro Gutiérrez, Secretaria Administrativa de la FQ; Jacqueline Sánchez Flores, jefa del Departamento de Becas de la DGOAE, y Grisell Moreno Morales, Secretaria de Apoyo Académico de la FQ.

Más allá de la celebración del cumpleaños de Salmy, el evento reafirmó el compromiso de la Facultad de Química con la sustentabilidad y la responsabilidad social. “La química no solo se queda en los laboratorios, sino que también puede marcar una diferencia tangible en la sociedad”, concluyó el doctor Amador.

Entre los asistentes estuvieron Rolando Bernal Pérez, coordinador de Asignaturas Sociohumanísticas; Martha Castro Gutiérrez, secretaria administrativa de la FQ; Jacqueline Sánchez Flores, jefa del Departamento de Becas de la DGOAE; y Grisell Moreno Morales, secretaria de Apoyo Académico de la FQ, quienes subrayaron la importancia de involucrar a la comunidad universitaria en proyectos con impacto ambiental.

Si tienes aceite usado en casa, puedes contribuir a esta causa acudiendo todos los viernes a la explanada de la FQ, junto a la escultura del búho, donde se lleva a cabo la recolección. Además de evitar la contaminación, serás parte de una comunidad comprometida con la sustentabilidad y la educación ambiental.