El 17 de junio se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, enfocado este año en el tema “Unidos por la tierra: Nuestro legado y nuestro futuro”. Esta fecha señalada busca crear conciencia sobre los desafíos críticos que enfrentan los suelos de nuestro planeta, la preservación de los mismos, y la importancia de mantener las tierras saludables para las generaciones futuras.
La desertificación y la degradación del suelo representan una amenaza inminente para la seguridad alimentaria mundial y el bienestar humano. Alrededor de un 40% de la superficie terrestre del mundo está afectada por la desertificación, un fenómeno que no solo reduce la productividad de las tierras agrícolas sino que también contribuye a la pérdida de biodiversidad y el desplazamiento de poblaciones vulnerables.
Este día pone de relieve la conexión entre el consumo humano y la degradación de la tierra, y cómo nuestros patrones de producción y consumo exacerbados requieren una transformación hacia prácticas más sostenibles. Se hace un llamado global a la acción para que los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, los sectores privados y los individuos trabajen conjuntamente en estrategias que promuevan el uso sostenible de los recursos naturales y la restauración de las tierras ya degradadas.
En el contexto del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, se enfatiza la importancia de la gestión sostenible de la tierra no solo para combatir la desertificación sino también para adaptarse y mitigar los efectos del cambio climático. Las actividades en este día incluyen educación sobre métodos de conservación del suelo, prácticas de agricultura regenerativa, y la promoción de políticas que apoyen la gestión sostenible de las tierras.
La Asamblea General de las Naciones Unidas designó esta fecha en 1994 para promover la sensibilización pública y la cooperación internacional. La convocatoria de este año incita a todos a considerar cómo nuestras elecciones diarias afectan la salud del suelo y a tomar medidas que promuevan la coexistencia harmoniosa con la tierra.
Asimismo, el evento anual sirve como una plataforma para compartir progresos y desafíos en la implementación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), un tratado ambiental clave que trabaja hacia la neutralización de la degradación de la tierra como parte integral de las soluciones basadas en la naturaleza.
Este 17 de junio, al celebrar el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, reconozcamos nuestro rol como custodios de la tierra y comprometámonos a dejar un legado de tierras saludables y productivas para nuestro futuro. Invitamos a leer más sobre este tema y a involucrarse en acciones locales que contribuyan a la preservación de nuestros recursos naturales. Haz clic en las notas relacionadas para profundizar en cómo puedes participar activamente en la protección de nuestro entorno.