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Caída del cabello: señales, causas y tratamientos

Todos los días, durante todo el día se cae el cabello. Lo encuentras en la almohada, el cepillo, la regadera. Perder algunos es normal, pero cuando la caída se intensifica es señal que algo en el organismo no está bien ¿qué podría ser?

De acuerdo con Ana Florencia López Hernández, especialista de la Clínica de Oncodermatología de la Facultad de Medicina de la UNAM, el cabello se cae por muchas razones: desnutrición, falta de ciertas vitaminas (nutrientes esenciales para el cabello), hipotiroidismo, alteraciones hormonales o incluso por estrés.

“No es lo mismo decir se me cae el cabello a se me ha adelgazado”,
Ana Florencia López Hernández, Clínica de Oncodermatología, Facultad de Medicina, UNAM.

La caída del cabello puede ser un síntoma de problemas de salud que debe diagnosticarse a tiempo.

Acudir con el experto

Para conocer la causa, lo mejor es acudir con un médico porque es difícil identificarla sin estudios previos. Un dermatólogo, por ejemplo, revisará primero la piel de la cabeza.

Tampoco es lo mismo que exista caída activa de cabello —cepillarse y ver cómo se desprende, o bañarse y sacar mechones— a que, después de cinco años, la persona note menos densidad capilar.

También hay que observar de dónde se cae: si deja un hueco en forma de círculo, se trata de alopecia areata; mientras que si ocurre en toda la cabeza, puede estar vinculada a factores distintos.

Si sólo emerge uno, es necesario revisar si alrededor hay escamas, vasos visibles o signos de envejecimiento, ya que todo ello da pautas para saber qué ocurre.

Cuando se cae en toda la cabeza es importante saber desde cuándo se cae y si es poquito o mucho tiempo, además hay que saber qué pasó antes de que se empezara a caer. Por ejemplo, si hubo alguna operación, una enfermedad grave o algún evento que puso a la persona en mucho estrés.

Después de averiguar todo eso, el dermatólogo revisa la piel de la cabeza y eso le brinda muchísima información.

“Nosotros sabemos que normalmente de un folículo salen más o menos entre uno a cuatro pelos”, dijo la dermatóloga de la UNAM.
“Eso es lo normal, pero si solamente sale uno, habrá que revisar si alrededor se ve un poquito de escama, si hay ciertos vasos, o incluso hasta envejecimiento, porque todo eso da las pautas pasa saber qué pasa”.

El papel del hipotiroidismo

En mujeres una de las principales causas de caída del cabello es el hipotiroidismo. Por ello, el especialista pregunta si la paciente ha sentido cansancio, aumento de peso o resequedad de la piel.

Todos estos cambios pueden orientar al diagnóstico de tiroides como la causa. En estos casos se deben corregir los niveles hormonales para detener la pérdida capilar.

Además, la alopecia androgenética femenina es muy frecuente y suele confundirse con otros problemas. En este caso, el cabello se va afinando poco a poco en la parte superior de la cabeza, lo que la convierte en otra de las principales causas de consulta dermatológica.

Otra enfermedad común

El liquen plano pilar es una enfermedad en la que el cuerpo ataca al cabello. La alopecia frontal fibrosante, es en la que la línea de nacimiento del cabello retrocede.

Se trata de una alopecia cicatricial (pérdida permanente del cabello que destruye el folículo) que, una vez que avanza, no se revierte.

“La idea es frenar el paso de la enfermedad, pero lo que se perdió ya es irreversible”.

Aunque su origen es idiopático, se relaciona con factores genéticos y exposición a ciertos químicos. Incluso puede combinarse con otros problemas, como hipotiroidismo.

En varones: alopecia androgénetica

En hombres, lo más común es perder el pelo por factores hormonales, en lo que se conoce como alopecia androgénetica. Aquí se revisa si el cabello se adelgaza: en algunos casos se logra estimular el crecimiento de nuevo pelo, en otros solo se detiene el avance.

Estrés y caída del cabello

Otra de las principales razones es el efluvio telógeno (caída difusa y temporal del cabello, generalmente reversible, vinculada a estrés o enfermedad).

“El 90 % de las personas en algún momento de la vida lo tienen”, explicó la especialista.

El estrés no sólo se origina por trabajo o problemas personales, también por causas físicas como una cirugía mayor. En esos casos, el cuerpo produce cortisol, la hormona del estrés.

“El cortisol desvía energía del organismo y provoca la caída del cabello. Es como si hubiéramos corrido un maratón, justo porque el cuerpo entra en un estado de salir corriendo para defenderse. Al final el cuerpo está hecho para cuando vivíamos en la época de las cavernas, cuando venía un león y uno salía corriendo para subirse a un árbol”, comparó la experta.

Nutrición y tratamientos para el cabello

La falta de hierro y los niveles bajos de ferritina son causas muy comunes de efluvio telógeno, sobre todo en mujeres. Por ello, muchas veces es necesario realizar estudios de laboratorio antes de indicar cualquier tratamiento.

Cualquiera que sea el caso, siempre se debe nutrir el pelo con una dieta adecuada y, de ser necesario, con suplementos alimenticios específicos según el perfil del paciente. Hoy se sabe que existen opciones médicas que ayudan a controlar la caída: tratamientos tópicos como el minoxidil, terapias con antiandrógenos o esteroides intralesionales, además de suplementos nutricionales o fototerapia, siempre bajo supervisión médica.

Sin embargo, la dermatóloga recalcó: acudir con un especialista es fundamental. Hoy muchas personas recurren a internet o redes sociales en busca de soluciones, pero si no se descubre la causa real, el cabello seguirá cayéndose.

La caída del cabello no debe entenderse solo como un problema estético. Puede ser la primera señal de alteraciones hormonales, deficiencias nutricionales, enfermedades autoinmunes o episodios de estrés intenso. Detectarla a tiempo y acudir con un especialista permite no solo preservar la salud capilar, sino también atender condiciones que repercuten en el bienestar general.