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¿De qué está hecho Marte?

Michel Olguín Lacunza
“Quizás en el pasado, Marte también tuvo un campo magnético y permitió que se desarrollara la vida o quizás quedó algo debajo de la corteza en los mares subterráneos”


Durante siglos la humanidad ha soñado con descubrir planetas alejados del sistema solar, lugares nuevos para habitar, pero hasta el momento esto ha sido imposible. Lo más cercano es Marte, un planeta que los científicos han estudiado para detectar si tiene posibilidades.
 

Al respecto, Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, explicó que recientemente la NASA descubrió la estructura interna de Marte.

“No se sabía si Marte tenía un núcleo semejante a la Tierra, sólo se tenían ciertos indicios”. En los recientes viajes de la NASA hacia el planeta rojo llevaron algunos medidores de campo magnético y esto les ayudó. 

Descubrieron que no tenía un campo magnético intenso como la Tierra, con un núcleo líquido metálico. Marte tiene campos magnéticos más pequeños y depósitos de hierro distribuidos de manera amorfa.

Esta característica lo convierte en un lugar muy “peligroso”, porque su escaso campo magnético no desvía el viento solar y otras partículas de altas energías del espacio, de la misma forma cómo sucede en la Tierra.

Con ondas sísmicas

Hace 135 años se midieron por primera vez en la Tierra las ondas sísmicas, dijo Julieta Fierro para UNAM Global. Hubo un temblor de alta intensidad en Tokio que logró que dos péndulos alemanes se movieran a diferentes frecuencias. Debido a esos estudios y mejores sismógrafos se reconoció la estructura del centro de la Tierra.

“Si metemos una cuchara en un vaso con agua, ésta se ve como rota, y es porque la luz cambia de dirección. Lo mismo sucede con las ondas sísmicas que atraviesan la Tierra, se reflectan, cambian de lugar y esto nos ha permitido saber que tenemos un núcleo líquido rodeado por un núcleo sólido”.

El caso de la Luna, donde se llevó un sismógrafo hace 40 años, los temblores son distintos. En la Tierra hay tectónica de placas, la corteza se mueve, colisiona y se produce un sismo. Con La Luna se producen fracturas y las mareas de la Tierra sobre ésta logran que se deforme y surgen los sismos lunares.

En Marte es distinto, no hay tectónica de placas, la superficie es rígida y los sismos se producen cuando se dan rompimientos en la corteza. Esto se debe a que el planeta rojo se está encogiendo y se fractura.

Además, existe el volcán Cerbero (llamado así por el mítico Can Cerbero de la mitología griega) del cual caen rocas y produce sismos muy pequeñitos. “Por eso fue muy difícil detectar la estructura del centro de Marte, que a diferencia de la Tierra llevamos 135 años estudiándola, 40 años a la Luna, y en Marte apenas llevamos un año”.

 Los sismógrafos del planeta rojo son tan sensibles que si hay viento marcan movimiento. Gracias a que existen ondas de compresión y transversales en los temblores, estos sismógrafos pueden diferenciar si se trata de viento o de un movimiento telúrico. 

A través de estos aparatos se determinó que el núcleo de la Tierra mide aproximadamente tres mil 500 kilómetros de radio, el de la Luna 241 kilómetros y el de Marte mil 830 kilómetros. “Los núcleos están en proporción de los tamaños de estos mundos”. 

¿Por qué tienen centro?

Cuando se formó el Sol en el centro de una nube de gas y polvo sobró materia girando alrededor, se aglomeró, se fundieron las partículas y se formaron los planetas. Al principio la Tierra y Marte eran muy viscosos y las rocas con mayor densidad migraron a sus núcleos y las de menor densidad quedaron en la superficie. 

La Tierra está estructurada con rocas de diferente densidad: primero tiene un núcleo metálico, después hay rocas muy densas, luego menos densas, posteriormente están los mares, los continentes que flotan encima y finalmente el aire. 

En Marte existe algo similar. “El núcleo es muy denso, luego tiene rocas más ligeras, después una corteza única y la atmósfera. En su mayoría los lagos y mares se evaporaron de la superficie, pero todavía existen algunos debajo de su corteza”.

¿Es posible la vida en Marte?

La Tierra cuenta con un campo magnético que desvía los rayos cósmicos del Sol y protege a todos los seres vivos de no sufrir mutaciones, como ha pasado con los astronautas que viajan al espacio.

“Quizás en el pasado, Marte también tuvo un campo magnético y permitió que se desarrollara la vida o quizás quedó algo debajo de la corteza en los mares subterráneos”.

En el polo sur de este planeta existe un mar salado y otros lagos en donde podría habitar la vida. Cuando los astronautas vayan al planeta rojo tendrán que habitar en cuevas, cavernas o en agujeros perforados en sus satélites “Fobos” y “Deimos”, para no ser afectados por estos rayos cósmicos, concluyó.

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