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¿Chernóbil sigue viva?

Michel Olguín Lacunza / Myriam Núñez
Cuando ocurrió el accidente, la zona del desastre fue cubierta con un domo, pero con el pasar de los años se ha degradado debido al propio peso, humedad y radiación

El 26 de abril de 1986 estalló la planta nuclear de Chernóbil, 35 años después los científicos han determinado que sigue viva, pero difícilmente surgirá otra explosión como la primera vez.

Al respecto, Epifanio Cruz Zaragoza, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, explicó que actualmente el reactor número cuatro de la planta tiene una fuga de neutrones. “Esto significa que toda la masa fundida que se encuentra en el fondo sigue viva”.

Era el año de 1990 cuando los físicos nucleares encargados de monitorear la planta detectaron, a través de los equipos de conteo ubicados alrededor de la zona, cierta cantidad de neutrones. Sin embargo, en los últimos años identificaron un mayor número de neutrones que no esperaban y los alertó.

“Difícilmente se podría evitar esta actividad, porque cuando se tiene una masa fundida de uranio se tendrá una fuente de neutrones. Pero si a esta masa se le agrega agua, la población de neutrones aumentará”.

Cómo funciona una planta nuclear

Una planta nuclear funciona con uranio 235, que es un material fisible, es decir, es un metal pesado que tiene la capacidad de que sus átomos se rompen para formar dos núcleos y justo en ese momento liberan los neutrones con una gran cantidad de energía.

Este material se encuentra en unas barras que se colocan dentro de un cilindro, que a su vez tiene agua que circulará por la parte de afuera. De tal forma que estas barras calientan el agua y mueve las aspas de una turbina para generar la electricidad.

Cuando ocurrió el accidente, la zona del desastre fue cubierta con un domo, pero con el pasar de los años se ha degradado debido al propio peso, humedad y radiación. Más tarde, en 2017, se colocó un nuevo sarcófago para evitar algún accidente de contaminación al exterior.

Sin embargo, la lluvia de Ucrania es muy intensa, cae en el primer domo y de alguna forma ha logrado filtrarse al basamento o sótano. Finalmente ha llegado a esta masa fundida compuesta de uranio junto con los escombros que incluyen otros metales.

El agua acumulada podría moderar a los neutrones y en ese momento surgiría una fisión nuclear, que es cuando el núcleo de un átomo se rompe.

Se producirían más neutrones, estos llevarían a cabo más fisión, se duplicarían y así sucesivamente. De hecho, “cuando se tiene la emisión de neutrones es un síntoma de que tenemos una reacción de fisión”.

¿Hay solución?

El primer paso es evitar que el agua continúe filtrándose y no provoque más fisión. El segundo sería intentar secar lo más posible esa parte, pero esto llevaría a un sobre-calentamiento de la masa y si existe agua surgiría una evaporación y calentaría aún más. Finalmente podría producirse una fuga de esos contaminantes y eso no es tan sencillo de resolver.

El tercer paso sería llegar al uranio que se encuentra en un área inaccesible. Una de las soluciones planteadas es construir robots capaces de perforar las paredes para llegar a la zona y así instalar un sistema de bombeo con materiales que absorban a los neutrones.

De acuerdo con Epifanio Cruz difícilmente habrá una explosión como la ocurrida la primera vez, porque justamente se trata de una masa fundida de uranio con los escombros. Para que eso ocurra se necesitaría tener el uranio puro, bastante agua y que la planta estuviera funcionando.

Otra posible solución es verter el compuesto químico llamado nitrato de gadolinio, para que llegue a la masa fundida del reactor y absorba los neutrones. Con esto, la posible reacción se aminoraría y podría controlarse.

Actualmente, las personas han regresado a vivir poco a poco a la zona, algunos se han instalado en un área de 20 kilómetros de distancia, bajo cierto control y medidas de precaución. No obstante, regresar a Chernóbil a una distancia más cercana llevará al menos de 180 a 200 años y la zona ubicada justo afuera del reactor llevará mucho más tiempo.

La serie de HBO

De acuerdo con Epifanio Cruz, la serie de HBO dedicada al desastre natural de Chernóbil es un documental muy bien llevado, en donde se presenta la parte científica mezclada con algo de dramatismo.

El sacrificio de los animales que se presenta es real porque representaban un peligro. Por ejemplo, si un perro o un gato tomaban agua o consumían alimentos contaminados luego lo desechaban en cualquier parte y eso acarreaba contaminación a diferentes lugares.

En el caso de una vaca, los humanos ya no podían consumir su leche y sus derivados, concluyó.

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