Sociedad

Año Nuevo Chino o Festival de la Primavera

Leonardo Huerta Mendoza

El domingo 22 de enero en China y en las comunidades chinas de todo el mundo se celebrará el Año Nuevo Chino (新年) o Xin nian, festividad que también se conoce como Festival de la Primavera (春节) o Chun jie.

El calendario chino actual es lunisolar pues se basa en la trayectoria de la Luna y el movimiento de traslación de la Tierra. Es decir, los meses son lunares, por lo que el primer día de cada mes (de 29 o 30 días) coincide con la luna nueva.

Sin embargo, como doce meses lunares no forman un año solar ya que faltan once días, se agregan siete meses (闰月, runyue) dentro de un período de diecinueve años, de esta manera el año chino sigue siendo compatible con el año solar.

“Este calendario era muy importante para la agricultura, por las necesidades de la siembra y de la cosecha”, explica J. Octavio Padilla Hernández, profesor del idioma y cultura chinos en la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (ENALLT), de la UNAM.

Como el año nuevo chino inicia con la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, las fechas de las fiestas cambian año con año.

“Por supuesto, el Festival de la Primavera no es la primavera del calendario gregoriano, que se festeja el 21 o 22 de marzo, pero en la cosmovisión china en la Antigüedad se dieron cuenta que antes de llegar a la primavera había una preparación natural, climatológica, en la que observaban cambios importantes”, dice Padilla Hernández.

Este lapso antes del inicio de la primavera en la cultura china es el 立春 o Li chun, el primer periodo solar de los veinticuatro en que dividen su año, que es la señal para establecer la fecha del nuevo año chino.

Una vez establecida la fecha del primer día del primer mes lunar, o el año nuevo chino, hay cinco días para los preparativos de esta celebración, que es muy importante puesto que es una fiesta muy familiar.

“La fiesta del Año Nuevo Chino sería equivalente a la Navidad en la cultura occidental, no en el sentido religioso, sino una fiesta en la que se reúne la familia con la mamá, papá, los hermanos y los allegados, algo muy íntimo, y muchas personas regresan a sus lugares de origen. No es como el año nuevo occidental, del primero de enero, en el que festejamos con amigos en un antro, por ejemplo”, dice Octavio Padilla.

Originalmente se le rendía tributo al Dios de la Cocina, que tiene que ver también con el fuego, como agradecimiento para preparar los alimentos, lo cual también está relacionado con la agricultura.

“Las fiestas inician cinco días antes, más o menos a partir del día veintitrés del duodécimo mes lunar”, dice el académico de la ENALLT. “Y culminan quince días después con el Festival de los Faroles”.

 “Los cinco días son de preparación para por ejemplo limpiar la casa, hacer las compras para la cena de bienvenida al año nuevo, comprar ropa nueva, en general, hacer cambios para dejar lo viejo y pasar a lo nuevo”.

Nian shou

Los orígenes del año nuevo chino se pierden en la leyenda. Se dice que un monstruo llamado Nian o Nian shou atacaba los pueblos al inicio de cada año nuevo.

“El término chino para año está relacionado con este monstruo que en la Antigüedad conocían como Nian shou, que bajaba de los cielos a la Tierra con enfermedades, incendios, desgracias para la humanidad. La gente le tenía mucho miedo y cuando llegaba se encerraba para protegerse”, explica el profesor Padilla.

Cuenta la leyenda que un día Nian llegó a un pueblo donde había faroles rojos colgando, lo que lo asustó, por esta razón la gente del pueblo se dio cuenta que Nian le tenía miedo a los faroles rojos.

Lo mismo pasó en otro pueblo al que llegó Nian, en el que había niños jugando y quemando petardos, cuyo ruido lo ahuyentaba. Lo mismo pasaba con el color rojo y con las coplas que la gente escribía para los buenos augurios. Todo lo anterior ahuyentaba a Nian shou.

“A partir de entonces se creó este rito para darle la bienvenida al año nuevo y ahuyentar a los malos espíritus, como el Monstruo Nian. Se colocan faroles rojos en las puertas y se escriben coplas pareadas que también se pegan en las puertas; se viste ropa color rojo, sobre todo ropa interior, se queman petardos, fuegos artificiales… Esta es precisamente la tradición del año nuevo chino”, nos dice J. Octavio Padilla.

Con el tiempo, el nombre de este monstruo, la palabra Nian, adquirió el significado de año. Por eso, el sinograma o carácter chino para Nian parece un monstruito con patitas, cabeza, manos: (sinograma antiguo) y 年 (sinograma actual).

Origen del año nuevo en China

El Año Nuevo Chino o Festival de la Primavera es una fiesta cuyos orígenes pueden rastrearse a más de dos mil años, aunque los registros poéticos más antiguos que describen esta celebración son de la dinastía Zhou del Oeste. No obstante, la costumbre de celebrar el año nuevo se estableció durante la dinastía Han.

Es importante mencionar que los chinos actuales están festejando el año 4720; el año 2023 en el calendario gregoriano corresponde al conejo de agua.

El calendario lunisolar chino combina varios conceptos: los cinco elementos (fuego, tierra metal, agua y madera), el yin-yang, los diez troncos celestes, las doces ramas terrestres y los veinticuatro términos solares.

Es un calendario totalmente agrícola porque indica precisamente el inicio de la siembra. La gente se reunía en los templos para solicitar a los dioses y a los ancestros una buena siembra y cosecha.

De ahí la importancia del año nuevo chino porque una actividad durante la cual las familias se reúnen durante el periodo de vacaciones en China. Su término lo marca el Festival de los faroles, quince días después del inicio del año nuevo.

Días antes de la llegada del año nuevo, la gente enciende petardos, lanza fuegos pirotécnicos, compra ropa nueva y preparan diversos alimentos, como pescado, que tiene la connotación de prosperidad, por lo que en la mesa china debe haber pescado; en ocasiones también ravioles, palabra que es un homófono de “lingote de oro”, por lo tanto, significa el deseo de prosperidad económica en el nuevo año, no sólo de salud o éxito en el trabajo o en el estudio, sino también prosperidad económica.

“Es una costumbre común dar un sobre rojo con dinero a los niños y a los jóvenes que todavía no trabajan para que les vaya bien y al inicio del año tengan recursos económicos”.

“Estos son los preparativos para despedir al año viejo y dar la bienvenida al Año Nuevo Chino o Festival de la Primavera”, finalizó el profesor Padilla Hernández.

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