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La novela a cuatro manos de Marcos y Paco Ignacio Taibo II

Daniel Francisco
“Muertos incómodos” se publicó por entregas en el periódico La Jornada

Paseo de la Reforma de la Ciudad de México. Diciembre de 2018. Nos rodean libros. Paco Ignacio Taibo II lleva años como promotor cultural, como librero en su Brigada para leer en Libertad. Ya platicó sobre su entrañable personaje Belascoarán Shayne, ese detective que le tocó buscar a Emiliano Zapata. Ahora recuerda la novela “Muertos incómodos”, escrita a cuatro manos con el Subcomandante Marcos: “Y repentinamente llega un compañero con sombrero de palma, toca el timbre, sube a mi casa y me dice: ‘Dice el Subcomandante Marcos que si quieres escribir una novela policiaca con él’. Lo miré fijamente y me dije: ‘Sí se ve como zapatista. Cuenta hasta 10, decide…10, 9, 8,’ pues órale, lo peor que puede pasar es que sea un fracaso monumental, que nos veamos involucrados en el fracaso Marcos y yo. Digo que sí, me da un sobre y es la idea de Muertos incómodos”

El autor de “Días de Combate” recuerda que se produjo una historia delirante que algún día cuando se muera Marcos o se muera él hará pública: la historia de cómo se escribió esa novela y las cartas que cruzaron para escribirla, porque el método era el loco. Se publicaba todos los domingos en La Jornada-

“Te llegaba una semana antes el manuscrito de él, tú escribías el tuyo, íbamos un capítulo y un capítulo y se lo mandabas para que pudiera leerlo a tiempo para escribir el suyo y entonces creamos un sistema digno de espías chinos, de comunicación interna. Era cómo viajaba el capítulo desde la zona ocupada zapatista de Chiapas hasta la colonia Condesa. Para esto ya desde que salió el capítulo 1 yo ya tenía dos federales rondando la puerta de mi casa y los del taller mecánico de enfrente se los botaneaban: ‘No, los capítulos llegan los jueves, no estén esperando’.

Y un sistema de comunicaciones todavía más loco, por ejemplo, de repente llegaba un mail mandado por una compañía farmacéutica de Hamburgo que decía: el personaje tal del capítulo siete ¿por qué es tartamudo? Los zapatistas se colgaban de los ganchos de las líneas telefónicas de la selva y desde ahí mandaban correos o historias todavía más locas. Por ejemplo, un día estoy en la Feria del Libro de Guadalajara y de repente llega un chavo y dice: ‘te hablan’. Y me da un teléfono, suele suceder, pero en general es que le va a regalar un libro mío firmado a su novia y quiere que le diga a la novia que sí realmente se lo firmé. Me pasa de vez en cuando. Y entonces hubo una voz que me dice: ‘oye Paco, ¿por qué el chino dice qué?’ y entonces digo ‘por esto y por esto’. Termino la conversación, le devuelvo al chavo su teléfono, me saluda y se desaparece en la Feria de Guadalajara. O situaciones más enloquecidas, un día en que Marcos tendría que haberme enviado el capítulo el jueves y pasa el jueves, el viernes, y el capítulo no llega y entonces me dejaba menos días para escribir el mío de los siete días que yo tenía para escribirlo. Llegó el sábado y el capítulo no llegaba y yo me subía por las paredes de la casa diciéndome: ‘me quedan cuatro días para escribir el mío’. No podía simplemente escribirlo. Un capítulo amarraba con el otro. Y entonces usé el sistema de emergencia número siete y recibo otro de los mails esos que llegaban por compañías farmacéuticas alemanas: ‘Está lloviendo mucho en La Realidad. El burro va muy lento’. Y entonces digo: ‘¿alguien puede aclararme la metáfora?’ Y me dicen: ‘no es metáfora Paco, está lloviendo mucho en La Realidad y el burro que trae el manuscrito va muy lento’. Le puede decir al burro que agarre velocidad, si no, no termino. Y salió.

El escritor indica que Marcos decidió no republicarla. Sólo existe la primera edición y la edición de La Jornada.

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