Ciencia

105 años de la teoría de la relatividad general, de Albert Einstein

Roberto Gutiérrez Alcalá

En ella, el físico alemán de origen judío reformuló por completo el concepto de la gravedad y estableció que la geometría del universo es determinada por la materia que éste contiene.

En 1905, Albert Einstein, entonces un físico desconocido de tan sólo 26 años que trabajaba en la Oficina de Patentes de Berna, Suiza, publicó su teoría de la relatividad especial.

A partir de esta teoría, que surgió de la observación de que la velocidad de la luz en el vacío es igual en todos los sistemas de referencia inerciales, Einstein dedujo la ecuación de la física más famosa de todos los tiempos: E=mc2 (la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado).

Al eliminar toda posibilidad de que existiera un tiempo y un espacio absoluto en el universo, la teoría de la relatividad especial también influyó decisivamente en la filosofía.

Ahora bien, debido a que esta teoría no toma en cuenta la gravedad como variable, Einstein siguió trabajando arduamente y, al fin, el 25 de noviembre de 1915 presentó ante la Academia Prusiana de Ciencias, en Berlín, su teoría de la relatividad general.

En ella, el físico alemán de origen judío –y luego nacionalizado suizo, austriaco y estadounidense– reformuló por completo el concepto de la gravedad y estableció que la geometría del universo es determinada por la materia que éste contiene. A consecuencia de esta segunda teoría surgió la cosmología, que estudia las leyes generales, el origen y la evolución del universo.

En la teoría de la relatividad general, Einstein predecía que el espacio y el tiempo eran relativos, que formaban un continuo llamado espacio-tiempo y que la masa de los objetos hacía que el espacio-tiempo se curvara. De aquí se dedujo que si la gravedad curvaba el espacio-tiempo, tendría que desviar la trayectoria de la luz. Pero había que probarlo.

Al observar el eclipse total de Sol del 29 de mayo de 1919 y tomar fotografías de él, un grupo de astrónomos encabezado por el inglés Frank Watson Dyson confirmó la predicción de Einstein acerca de la curvatura de la luz, y éste se convirtió, de la noche a la mañana, en una celebridad mundial.

Alguna vez, Einstein –nacido el 14 de marzo de 1879 en Ulm, Würtemberg, y muerto el 18 de abril de 1955, en Princeton, Estados Unidos–, escribió: “La investigación científica puede hacer menguar las creencias supersticiosas por medio del pensamiento causal. En la base de todo buen trabajo científico existe un sentimiento religioso relacionado con convicciones de la razón. Por ejemplo, la comprensibilidad del mundo.”

Deja tu comentario

Comentarios