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Tratamiento con poliovirus extiende la tasa de supervivencia en pacientes con glioblastoma recurrente

El glioblastoma (también conocido como glioblastoma multiforme con las siglas GBM) es uno de los tumores cerebrales primarios más agresivos, con un pronostico sombrío, y representa el 15-20 % de todos los tumores intracraneales. Puede manifestarse a cualquier edad, pero afecta principalmente a adultos, con un pico de frecuencia entre los 45-70 años. La recurrencia del GBM es inevitable, su manejo a menudo no es claro y depende del caso.

Los avances en las últimas décadas no han aumentado significativamente la supervivencia general de los pacientes con esta enfermedad.

En este sentido, investigadores del Instituto de Cáncer de la Universidad de Duke, desarrollaron una nueva terapia que utiliza polivirus (grupo de virus que se reproducen de manera eficiente en las células cancerosas sin dañar las células sanas) genéticamente modificados que muestra una supervivencia a largo plazo significativamente mejor para los pacientes, con una tasa de supervivencia de tres años del 21 % en un ensayo clínico de fase 1.

“El glioblastoma sigue siendo una enferemedad letal y devastadora, a pesar de los avances en las terapias quirúrgicas y de radiación, así como la nueva quimioterapia y los agentes dirigidos”, dijo el Dr. Darell D. Bigner, director emérito del Centro de Tumores Cerebrales Preston Robert Tisch en Duke y autor senior del artículo publicado en The New England Journal of Medicine.

“Hay una enorme necesidad de enfoques fundamentalmente diferentes”, dijo Bigner. “Con las tasas de supervivencia en esta fase temprana de la terapia contra el poliovirus, nos sentimos alentados y ansiosos por continuar con los estudios adicionales que ya están en curso o planificados”.

La terapia incluye una forma genéticamente modificada de la vacuna de poliovirus, que se infunde directamente en el tumor cerebral a través de un catéter implantado quirúrgicamente. Desarrollado por el Dr. Matthias Gromeier en su laboratorio en Duke, el virus modificado se concentra preferentemente en las células tumorales, encendiendo una respuesta inmune específica y más duradera que inhibe el recrecimiento del tumor. Gromeier y sus coautores publicaron recientemente un estudio en Science Translational Medicine que describe el mecanismo de acción para la terapia con poliovirus.

Usando líneas celulares de melanoma humano y cáncer de mama, y luego validando los hallazgos en modelos de ratón, los investigadores encontraron que la terapia con poliovirus modificado comienza uniéndose a las células malignas, las cuales tienen una abundancia de proteína CD155, también conocida como receptor de poliovirus. El virus modificado comienza a atacar específicamente células tumorales, pero no a todas, liberando antígenos tumorales y desencadenando una respuesta del sistema inmune.

Los participantes del estudio fueron seleccionados de acuerdo con pautas estrictas basadas en el tamaño de su tumor recurrente, su ubicación en el cerebro y otros factores diseñados para la protección del paciente. Se extrajo un grupo de comparación de pacientes de casos históricos en Duke que involucraron pacientes que coincidirían con los criterios de inscripción en poliovirus.

Para los 61 pacientes tratatos con la terapia de poliovirus, la mediana de supervivencia global fue de 12,5 meses, en comparación con 11,3 meses para el grupo control histórico. Comenzando a los dos años después del tratamiento, las curvas de supervivencia en los dos grupos divergieron.

La tasa de supervivencia global de los pacientes con poliovirus a los 24 meses fue del 21 %, en comparación con el 14 % de los controles históricos. A los tres años, la brecha se amplió aún más, con una tasa de supervivencia del 21 % para los pacientes con poliovirus, en comparación con el 4 % en el grupo control.

La terapia con poliovirus obtuvo la “designación de terapia innovadora” en 2016 de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.

“Al igual que muchas inmunoterapias, parece que algunos pacientes no responden por una razón u otra, pero si responden, a menudo se convierten en sobrevivientes a largo plazo”, dijo la Dra. Annick Desjardins.

Nuevos ensayos ya han resultado. Además del ensayo de fase 2 para glioblastoma, la inscripción comenzó este año para probar la terapia en tumores cerebrales pediátricos. Algunos pacientes con cáncer de mama y melanoma pronto serán elegibles para unirse a los ensayos clínicos que amplían la terapia más allá de los tumores cerebrales.