Saber cómo actuar durante los primeros minutos de una emergencia puede marcar una diferencia mientras llega la atención especializada. En el marco del Día Mundial de los Primeros Auxilios, que se conmemora el segundo sábado del mes de septiembre, es pertinente reflexionar sobre la importancia de conocer y aplicar estas medidas de atención inmediata.
De acuerdo con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), sus Sociedades Nacionales llegan cada año a más de 50 millones de personas mediante actividades de sensibilización relacionadas con estas prácticas.
En México, la importancia de estar preparados ante una emergencia sigue siendo evidente. De acuerdo con las Estadísticas de Defunciones Registradas 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los accidentes se mantuvieron entre las cinco principales causas de muerte en el país, después de las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus, los tumores malignos y las enfermedades del hígado.
Las cifras preliminares del INEGI registraron 762 mil 494 defunciones durante 2025. Del total, 89.8 % correspondió a enfermedades y problemas relacionados con la salud y 10.2 por ciento a causas externas, entre ellas accidentes, homicidios y suicidios.
Claudia Leija Fernández, académica de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, explicó en la versión original de esta nota que México enfrenta problemas complejos de salud pública ante la demanda de servicios de urgencias, particularmente por lesiones de causa externa y enfermedades repentinas.
¿Qué hacer ante una emergencia?
Cuando una persona sufre un accidente o presenta una emergencia médica y quienes se encuentran a su alrededor no cuentan con los medios para atenderla, una de las primeras acciones es solicitar ayuda especializada.
En México, el 9-1-1 es el número único de llamadas de emergencia y permite solicitar atención ante emergencias médicas, de seguridad y de protección civil.
Al realizar la llamada es importante conservar la calma, proporcionar la ubicación lo más precisa posible, explicar qué ocurrió y responder las preguntas de la persona operadora. También es recomendable no terminar la comunicación hasta que se indique y avisar a quienes se encuentran alrededor que la emergencia ya fue reportada.
Contar con conocimientos básicos de primeros auxilios permite realizar una primera valoración de la persona afectada y actuar mientras llegan los servicios especializados. La capacitación es importante porque una intervención inadecuada también puede agravar determinadas lesiones.
Los primeros auxilios no sustituyen la atención de profesionales de la salud. Su objetivo es brindar una respuesta inicial, segura y adecuada ante una emergencia hasta que sea posible recibir atención especializada.
De Solferino al movimiento internacional de la Cruz Roja
Uno de los antecedentes fundamentales de la atención humanitaria moderna ocurrió en 1859, después de la batalla de Solferino, en el norte de Italia. El suizo Henry Dunant presenció a miles de soldados muertos o heridos y, con ayuda de habitantes de la zona, participó en la atención de los sobrevivientes sin distinguir el bando al que pertenecían.
La experiencia lo llevó a publicar en 1862 Recuerdo de Solferino, obra en la que planteó la creación de sociedades voluntarias de socorro preparadas para atender a los heridos durante los conflictos.
Sus propuestas contribuyeron a la creación, en 1863, de lo que posteriormente se convertiría en el Comité Internacional de la Cruz Roja. Un año después se adoptó el primer Convenio de Ginebra, que estableció principios para mejorar la protección y atención de los soldados heridos.
Dunant recibió en 1901, junto con el pacifista francés Frédéric Passy, el primer Premio Nobel de la Paz.
Los primeros auxilios en México
La historia institucional de la Cruz Roja Mexicana se remonta a principios del siglo XX. De acuerdo con la propia institución, el 21 de febrero de 1910 se expidió el decreto que otorgó reconocimiento oficial a la entonces Asociación Mexicana de la Cruz Roja.
Ese mismo año comenzó a funcionar la Cruz Roja Mexicana en la Ciudad de México. Posteriormente envió una brigada a Ciudad Juárez para auxiliar a combatientes durante la Revolución Mexicana y comenzó a desarrollar servicios de urgencias.
A lo largo del siglo XX, distintos acontecimientos mostraron la importancia de contar con personal y población preparados para responder ante situaciones de emergencia y desastre. La capacitación en primeros auxilios se convirtió así en una herramienta no sólo para profesionales de la salud, sino también para personas que pueden encontrarse frente a una emergencia en la vida cotidiana.
Más allá de una efeméride, conocer los principios básicos de los primeros auxilios significa estar mejor preparados ante situaciones que pueden ocurrir en el hogar, el trabajo, la escuela o el espacio público. Saber pedir ayuda y actuar de manera adecuada durante los primeros minutos de una emergencia puede contribuir a reducir riesgos mientras llegan los servicios especializados.
