Cultura

Everywhen contrasta la vida personal con lo social y político

CulturaUNAM Nota: René Chargoy G. Fotos: Barry Domínguez
  • El concepto coreográfico plantea cómo ser críticos ante nuestras perspectivas del mundo
  • Formó parte del programa del Festival Vértice. Experimentación y Vanguardia

 

Soňa Ferienčíková gira, gira y gira. Su falda larga de un gris satinado se despliega más y más en la medida en que ella, descalza, da vueltas alrededor de su eje siguiendo el patrón de los bailarines Derviche. Y no se detiene durante cuarenta minutos hasta que en el Salón de Danza del Centro Cultural Universitario se abre la puerta principal en señal de que la rotación obsesiva, casi instintiva, tránsito a un estado alterado de conciencia, ha cesado.

Everywhen, que podemos traducir como “en cualquier momento”, es danza contemporánea, experimentación, fusión sonora, visual y coreográfica que retrata los ámbitos político y personal. Vida íntima y familiar, a menudo apacible y amable, en contraste con una realidad social violenta y cargada de odio.

Proyecciones 3D en tres pantallas distintas, dos horizontales y una vertical ubicadas a la izquierda y a la derecha del escenario y al fondo de éste, donde se proyectan enormes engranajes en continuo movimiento, o una masa blanca giratoria que evoca huesos y pasa luego a ser la imagen de una madre con su bebé en brazos, retrato gradualmente desfigurado y que da paso a otras imágenes de niños hambrientos, víctimas de la guerra. La crueldad que decimos rechazar.

Soňa, cuerpo femenino esbelto en círculo constante, se expresa en un ritual, ciclo irreversible de la historia. Se ve envuelta en una desafiante sonoridad, música cósmica que la empuja a seguir girando sin parar.

Teatro de danza verdaderamente minimalista, donde la inquietud y el miedo despiertan imágenes oscuras de una historia repetida. Lo humano a la deriva. Los mismos errores, ideologías con diferentes nombres y pensamientos, pero todas con ingredientes de terror. Las acciones de nuestros antepasados ​​escritas en ADN. Everywhen es una invitación a la reflexión crítica.

Baile físicamente extenuante, música que extiende el tiempo y lo desborda, efectos visuales vertiginosos, replicantes. Ilustración del problema y un llamado al cambio. Everywhen, conexión frenética y orgánica de la música con la proyección y la danza derviche. Certero ataque a los sentidos y a la psique del espectador.

Proceso creativo que muestra imágenes de archivo, retratos deslavados de personas cercanas entre sí. Se captura el contraste entre una vida personal amorosa y una vida política que puede tener terribles consecuencias. Todo esto lo conjuntan el equipo integrado por la bailarina Soňa Ferienčíková, Alexandra Timpau en la música y la artista visual Mária Júdová. Juntas en cualquier momento y lugar, aquí en México durante el Festival Vértice, o en Eslovaquia, de donde son originarias. Y aunque uno se quede sentado como espectador durante toda la función, la Tierra sigue girando.

 

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