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Resuelto, el misterio de la formación de los cálculos biliares

Universidad de Erlangen-Núremberg
Cuando los cálculos biliares obstruyen los conductos biliares, pueden causar dolor repentino, el paciente debe buscar atención médica de inmediato. Imagen: FAU

Los cálculos biliares son depósitos duros de líquido digestivo que pueden formarse en la vesícula biliar.

La vesícula biliar es un órgano pequeño con forma de pera que se encuentra en la parte derecha del abdomen, justo debajo del hígado. El hígado produce la bilis, un fluido digestivo que se almacena en tu vesícula biliar. Cuando comes, la vesícula biliar se contrae y libera bilis en el intestino delgado (duodeno) para digerir las grasas.

Los cálculos biliares son pedazos de material duro, como piedras, compuestos de colesterol o bilirrubina, que se forman en la vesícula biliar. Imagen: Modificada de MayoClinic

Los cálculos biliares y los problemas que causan son muy comunes. Entre 10 y 30% de la población mundial lo desarrolla. En América Latina la prevalencia es de entre 5 y 15%. Además, es más frecuente en mujeres (con 20% de posibilidad de desarrollarla) que en hombres (con 10%), estos cálculos biliares no solo pueden causar cólicos extremadamente dolorosos sino también infecciones mortales en el abdomen.

Durante mucho tiempo, los médicos han sabido que los cálculos biliares aparecen cuando el exceso de colesterol y sales de calcio se acumulan en la bilis, un líquido marrón amarillento que ayuda al intestino delgado a descomponer los lípidos. Sin embargo, lo que mantiene unidas las partículas para formar las piedras había sido un misterio. Hasta ahora.

Anteriormente se desconocía cómo se forman los cálculos en el cuerpo, a pesar del hecho de que los cálculos biliares se encuentran entre las diez razones más comunes para una hospitalización. El secreto detrás de los cálculos biliares ahora ha sido revelado por un equipo de investigadores del Departamento de Medicina 1 y 3 de la Universidad Erlangen-Nüremberg (FAU). Los hallazgos de los investigadores se han publicado recientemente en la revista Immunity.

Durante su investigación, el Dr. Luis Muñoz, Sebastian Böltz y el Dr. Martin Herrmann del Departamento de Medicina 3, que colaboraron en la investigación y fueron apoyados por un equipo dirigido por el Dr. Moritz Leppkes y el Dr. Markus F. Neurath, del Departamento de Medicina 1 de la FAU, tuvieron que utilizar un enfoque poco convencional que los llevó a museos, mataderos y quirófanos.

Investigaron los cálculos biliares humanos de la colección mantenida en el museo del hospital Charité en Berlín, la bilis de los cerdos de un matadero y la bilis y los cálculos biliares de los pacientes que se sometieron a cirugía en el abdomen.

El equipo descubrió que todos los cálculos biliares están cubiertos con los rastros de un tipo especial de glóbulos blancos llamados neutrófilos.

Estas células son la primera forma de defensa del cuerpo contra bacterias y otros patógenos y también identifican los cristales como una amenaza. Al igual que las arañas que capturan presas, los neutrófilos construyen estructuras similares a redes llamadas trampas extracelulares de neutrófilos (NET), que atrapan y matan microorganismos que nos enferman.

Los investigadores encontraron ADN y moléculas pertenecientes a los neutrófilos en la superficie de los cálculos biliares. Esto sugirió que podrían desempeñar un papel en la formación de las acumulaciones.

Estas redes, o trampas extracelulares de neutrófilos (NET), se enrollan alrededor de los cristales, los agrupan y forman piedras que pueden adquirir proporciones sorprendentes.

Observamos que las redes, cuando se liberaron en la bilis ya pegajosa, agruparon los cristales de calcio y colesterol para formar cálculos biliares. La producción de cálculos biliares puede reducirse en gran medida o incluso detenerse si se inhibe la formación de estas redes con fármacos“, dijo el Dr. Muñoz.

Este descubrimiento ha abierto opciones previamente desconocidas para el tratamiento de los cálculos biliares. Un ejemplo, el uso de metoprolol, que es un llamado betabloqueante que se ha utilizado con éxito durante muchos años para el tratamiento de la hipertensión arterial.

El metoprolol evita que los neutrófilos entren en el tejido por el flujo sanguíneo, reduciendo así la capacidad de formar redes y, por lo tanto, cálculos biliares.

El equipo de investigación de FAU también enfatiza que este proceso es significativo no solo para los cálculos biliares, sino también para otros tipos de cálculos en el cuerpo, como cálculos renales o cálculos salivales.

Fuente: FAU

Artículo: Muñoz, L. E., Boeltz, S., Bilyy, R., Schauer, C., Mahajan, A., Widulin, N., et col. (2019). Neutrophil extracellular traps initiate gallstone formationImmunity51(3), 443-450.

 

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