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Redes sociales, ligadas a trastornos mentales

María Luisa Santillán / Ciencia UNAM
La salud mental global no puede separarse de las redes sociales porque dan la impresión de que se adaptan a las necesidades de cada usuario

La búsqueda implacable de mayores ingresos nos ha conducido a una desigualdad y ansiedad sin precedentes, pero no a una mayor felicidad o satisfacción en la vida, dijo el doctor Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM. Agregó que “una cosa es organizar y orientar políticas económicas para que los niveles de vida de las mayorías mejoren, y otra muy distinta asumir que todos los valores de una sociedad deben subordinarse a la economía”.

El doctor De la Fuente consideró que la pobreza, las guerras, la migración y los desastres naturales son algunos de los factores de riesgo de los problemas de salud mental, además de que la publicidad asfixiante o los cambios en la estructura y en la dinámica de las familias tienen una relación directa con estos.

Esta influencia también se ve reflejada en un alto consumo de psicofármacos frente a todo tipo de problemas, tales como las relaciones de pareja conflictivas, dificultades laborales, la insatisfacción con la imagen corporal, entre otros. Comentó que se incurre en excesos poco afortunados, cuando se intenta recetar medicamentos para tratar cualquier situación de la vida.

Influencias sociales

El doctor De la Fuente señaló que en la actualidad la percepción que se tiene del cuerpo y los aspectos que lo involucran como el uso de gimnasios, las dietas, la obsesión por la delgadez, la moda y los implantes, entre otros, “son parte de un nuevo culto que provoca cambios drásticos en las aspiraciones y actitudes de la gente”.

Por otro lado, mencionó que la salud mental global no puede separarse de las redes sociales, las cuales son atractivas porque dan la impresión de que se adaptan a las necesidades de cada usuario.

Señaló que algunos grupos son más vulnerables a desarrollar algún trastorno relacionado con el uso de las múltiples aplicaciones de Internet, por ejemplo, aquellos que atraviesan por situaciones de estrés intenso. Además, otros utilizan este medio más como una especie de soporte emocional, como los individuos con baja autoestima o excesiva tendencia a la fantasía.

El también ex presidente de la Academia Nacional de Medicina mencionó que la migración es uno de los fenómenos que mejor caracterizan a la globalización actual, lo cual también la convierte en una de sus consecuencias más dramáticas.

Expresó que, aunque en los últimos años los migrantes esperan encontrar mejores condiciones para vivir, estas migraciones no son una solución para las comunidades a las que llegan ni para ellos mismos. Ante esta situación solo se enfrentan a fenómenos de racismo, crimen organizado, soledad, carencias extremas y afectación de su salud mental, ya que padecen altos niveles de estrés.

La idea de comprender mejor la globalización desde la perspectiva de la salud mental es atractiva, aunque metodológicamente muy compleja. Aseguró que no hay duda de que las nuevas tecnologías, las redes sociales y la interacción con máquinas que simulan tener vida han generado nuevos patrones de conducta, aunque sus dimensiones reales aún no están del todo comprendidas.

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