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Programa de Escuelas de Tiempo Completo, ¿está todo perdido?

David Daniel Domínguez Zepeda*

En el escenario educativo actual del país, un importante tema de análisis e intercambio de opiniones es la reducción del presupuesto y posible extinción del Programa de Escuelas de Tiempo Completo (PETC) que la Secretaria de Hacienda y Crédito Público plantea en su Proyecto del Presupuesto de Egresos de la federación (PPEF) 2021, pues dicho programa no tiene asignado recursos hasta el momento.

Las peticiones, argumentos y solicitudes por parte de los actores educativos a las autoridades locales y federales no se hicieron esperar ante la repentina noticia que se posicionó en el debate entre docentes, directivos, padres de familia y en la opinión pública. La propuesta era clara para Esteban Moctezuma Barragán, titular de la Secretaria de Educación Pública (SEP): no dejar sin recursos el próximo año a las Escuelas de Tiempo Completo (ETC), que el programa continuara e, incluso, se fortaleciera. Ya existe un posicionamiento por parte del Secretario de Educación quien plantea que el programa podrá llevarse a cabo, pero con un “Modelo de Equidad e Igualdad”. Serán 5 mil millones de pesos con los que se podrán disponer, pero que estos provendrán del programa La Escuela es Nuestra. Depender de los recursos de otro programa es en sí mismo un problema más para el PETC.

El Programa de Escuelas de Tiempo Completo tuvo sus inicios en el año 2007. Nació como una propuesta pedagógica innovadora cuyo objetivo general era generar ambientes educativos propicios para ampliar las oportunidades de aprendizaje y el desarrollo de competencias de los alumnos conforme a los propósitos de la educación pública básica y desde la posibilidad que ofrece la incorporación de Líneas de Trabajo en la ampliación de la jornada escolar (Diario Oficial de la Federación, DOF, 2008).

Con el paso de los años, los objetivos del Programa se han modificado agregando nuevas metas; la formación de valores, el desarrollo de competencias, aprovechamiento óptimo del tiempo disponible para el trabajo académico, deportivo y cultural,  así también el suministrar alimentos al alumnado en aquellas escuelas que lo necesitaran, es decir, la jornada ampliada se aprovecharía para enseñar más tiempo contenidos curriculares, pero con el tiempo se añadieron acciones encaminadas para abatir la desnutrición y fortalecer el tejido social de la población.

A más de una década de la creación del PETC, los objetivos del programa y las metas parecen cambiar hacia el modelo de la Nueva Escuela Mexicana. Hoy en día existen muchas preguntas abiertas, sobre todo si el programa cuenta con resultados positivos, esto debido a que se cuenta con poca información sobre el costo beneficio del programa en México. Consideremos que es importante una actualización sobre esos resultados, aún así se cuenta con datos que se obtuvieron con instrumentos que miden logros académicos en años pasados. Los resultados de la prueba Evaluación Nacional del Logros Académicos en Centros Escolares (ENLACE, 2007-2013), indican un efecto positivo significativo del PETC en la prueba de Español y un efecto positivo, pero no estadísticamente significativo en Matemáticas. La prueba (PLANEA, 2015-2016) Plan Nacional para la Evaluación de los aprendizajes indica que, en términos de rendimiento académico, en el nivel primaria, el PETC ha logrado cambiar la configuración del desempeño en matemáticas, al incrementar el porcentaje de alumnos en niveles destacados y disminuir el porcentaje de aquellos que se encuentran en el nivel más bajo de desempeño (CONEVAL, 2018).

¿Hacia dónde va el cambio de objetivos y metas del PETC que se ha quedado sin recursos hasta el momento y qué será patrocinado por el programa La Escuela es Nuestra impulsado por el Gobierno de México? Analicemos el contenido del ACUERDO Número 21/12/19 por el que se emiten las Reglas de Operación del Programa Escuelas de Tiempo Completo para el ejercicio fiscal 2020. En dicho acuerdo se destaca el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 que prevé como principios fundamentales de todos los programas y acciones gubernamentales: la honradez, la honestidad, la austeridad y el combate a la corrupción, principios que se han adoptado en el diseño del PETC. Asimismo, se ha alineado al Eje 2, denominado Política Social, en el que el objetivo primordial se orienta en el desarrollo de acciones que permitan que en 2024 la población en México esté viviendo en un entorno de bienestar. Incluso, en el  lineamiento 3.2 Población objetivo, de las Reglas de Operación de las ETC se menciona, que serán las escuelas públicas de educación básica de un solo turno aquellas candidatas a pertenecer al programa, en todos sus niveles y servicios educativos que cumplan con al menos uno de los siguientes criterios: a) sean escuelas de educación indígena y/o multigrado; b) ofrezcan educación primaria o telesecundaria; c) atiendan a población en situación de vulnerabilidad o en contexto de riesgo social, y d) presenten bajos niveles de logro educativo o altos índices de deserción escolar.

En síntesis, podemos reflexionar que la desaparición del programa no es una opción, pero si existirá una reorganización y evaluación del mismo. Tal vez seremos testigos que ahora dirijan los recursos realmente a los contextos menos favorecidos. Lo menciono porque conforme el PETC en 2014-2015 escaló y se le destinó mayor número de recursos, los criterios de inclusión de escuelas se volvieron ambiguos, de aquí que podamos encontrar escuelas de mucho prestigio (infraestructura y logro de aprendizajes) incorporadas al programa o aquellas que siendo doble turno absorbieron la matricula vespertina volviendo grupos numerosos que desfavorecieron en todos los sentidos el mayor logro de los aprendizajes.

Las reglas de operación son muy claras e invita a que las autoridades educativas dirijan acciones que mejoren las condiciones de vida de los educandos, con énfasis en las de carácter alimentario, por lo que el componente de apoyo para los servicios alimentación, se focalizará dando atención preferente a la población escolar ubicada en comunidades con alto índice de pobreza y marginación. En este momento, las palabras y posicionamiento del Secretario, cobran sentido al plantear que el programa podrá llevarse a cabo, pero con un “Modelo de Equidad e Igualdad”. Es preciso que éste no se olvide de sus maestros, quienes pertenecen a la población de México que en el año 2024 debe estar viviendo en un entorno de bienestar como lo expresa el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

De esta manera, es necesario que el PETC incluya a los docentes quienes están en un esquema de inseguridad laboral que vulnera en muchos aspectos a los trabajadores de la educación, aumentando con ello las desigualdades contractuales y volviendo visible la precarización laboral a la que es sometido el docente en una escuela de este modelo. La política educativa nacional debe ofrecer oportunidades de mejores esquemas de crecimiento profesional y económico que permitan posibilidades de un mejor proyecto de vida para sus maestros y maestras.

 

*Lic. en Educación primaria y Dr. en Pedagogía con acentuación en competencias (ENS-CIIEN)

Director de primaria

davidaniel2000@hotmail.com

Twitter @Davidaniel_

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