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La importancia del pedregal de San Ángel y su entorno urbano

Coordinación Universitaria para la Sustentantabilidad (COUS UNAM)
  • La REPSA es un espacio de resguardo de la biodiversidad, la geodiversidad y los procesos ecológicos del sur de la ciudad.
  • La comunicación socioambiental es fundamental para generar conciencia sobre el valor ecosistémico de la reserva.

La Reserva del Pedregal de San Ángel (REPSA) brinda servicios que proporcionan los ecosistemas nativos, como la recarga de acuíferos, la regulación térmica, el mejoramiento de la calidad de aire y del bienestar de la población. Esto es importante ya que mantiene el equilibrio entre los espacios urbanizados, las áreas verdes y las áreas de conservación; por lo que es imprescindible generar y difundir información sobre la relevancia de conservar ecosistemas como el del Pedregal, además de generar discusión pública sobre el entorno en el que queremos vivir.

En el segundo seminario sobre el proyecto “Identificación y priorización de áreas para incrementar la conectividad social y ecológica como detonadores de la sustentabilidad urbana en el sur de la Ciudad de México”, realizado bajo el auspicio del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y la Red Internacional de Campus sustentables (ISCN, por sus siglas en inglés), se abordaron las múltiples funciones que tiene el espacio público, principalmente en Ciudad Universitaria.

El Arq. Diego Magaña, integrante de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (COUS), explicó que el espacio público es el principal bien común en entornos urbanos. Esto debido a que tanto Estado como sociedad pueden intervenir para restaurar la conectividad ecológica, apoyándose en la infraestructura verde para el mejoramiento del entorno, sin disociar los sistemas naturales y los urbanos, si no por el contrario, buscando la integración de las funciones de conservación y de mejoramiento del bienestar de la población.

Es por ello que el proyecto se basa en cuatro acciones fundamentales: el análisis espacial para identificar áreas de valor ambiental, la caracterización y valoración de estas, el modelado de la conectividad potencial que estas áreas pueden proveer y la intervención de un sitio como experiencia piloto. Desde esta perspectiva se atienden las preocupaciones derivadas del cambio climático y la degradación de los servicios ecosistémicos, integrando los ejes propios del mundo natural: la dinámica del agua y la biodiversidad; y los esencialmente humanos: la movilidad y el espacio público.

En este sentido, la Dra. Silke Cram, secretaria ejecutiva de la REPSA, habló del papel de esta reserva en el resguardo de la biodiversidad, la geodiversidad y los procesos ecológicos del sur de la ciudad. Señaló que la UNAM tiene la responsabilidad académica de ampliar el conocimiento del socioecosistema de la reserva, la responsabilidad administrativa de su conservación y la tarea de construir una cultura socioecológica en la comunidad universitaria que fomente la valoración de este paisaje volcánico. Mencionó, por ejemplo, que el sustrato geológico en la parte baja del derrame lávico del volcán Xitle, permite la existencia de una gran diversidad de microhábitats que albergan a más de 1,500 especies, sin embargo casi toda la extensión del derrame lávico se encuentra urbanizada, de manera que solo el 9 por ciento de esta superficie mantiene el matorral xerófilo nativo y el 33 por ciento de la superficie remanente de este ecosistema se encuentra en la REPSA y otros pedregales en la Ciudad Universitaria.

Para generar una mayor participación de la comunidad universitaria en la conservación del ecosistema del pedregal, se ha impulsado un programa de adopción de pedregales remanentes en Ciudad Universitaria, el cual involucra a otras entidades y dependencias en el manejo de estas áreas y el mejoramiento de la conectividad ecológica del campus; para lograr estas condiciones es necesaria la comunicación socioambiental, la cual contribuye a generar conciencia sobre el valor ecosistémico de la reserva.

Por otra parte, integrantes del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), abonaron a este seminario al presentar el proyecto: “Franja Urbana de Ciudad Universitaria: Historia, Sociedad y Ambiente”. El Dr. Javier Delgado Campos, la Dra. Lilia Rivero y el Dr. Peter Krieger, explicaron que su trabajo pretende realizar una revisión histórica de la trasformación social y cultural del sur de la ciudad a partir de su urbanización, identificando las problemáticas que este proceso ha generado. Entre estos problemas resaltan la degradación y pérdida de las identidades locales, dado que la urbanización ha atrapado a los pueblos originarios de la zona en un contexto urbano que los aísla e impide la continuación de sus modos de vida.

La Dra. Rivero mencionó que el patrimonio cultural es un activo vivo y dinámico, aseguró que muchos pueblos intentan no perder su identidad y memoria en el contexto adverso que les impone la urbanización. El Dr. Javier Delgado recordó que hace 50 años la Ciudad Universitaria se encontraba en la periferia de la ciudad y hoy está totalmente rodeada de área urbana, gracias a la proliferación de servicios públicos y vías de comunicación que fomentaron la urbanización caótica de toda la zona. Este proceso se ha guiado por criterios de mercado, mientras que los aspectos sociales han quedado desvanecidos en los escasos esfuerzos de planificación urbana.

En la opinión del Dr. Delgado, la reconexión de los relictos de vegetación nativa de la zona es un objetivo poco factible, por lo que es importante estudiar las conexiones que ya existen de manera subterránea y la posibilidad de una restauración socioecológica del río Magdalena, así como caracterizar las redes de cohesión social vigentes en los pueblos originarios, las cuales mantienen formas de relación históricas, como las mayordomías y las fiestas patronales.

La perspectiva ecoestética también se considera en este aboraje, el Dr. Peter Krieger explicó su importancia para analizar y modificar la relación de la ciudad con la naturaleza. Afirmó que la exploración de la imagen permite ver problemas de contexto, como el desarrollo urbano heterogéneo que se expresa como la coexistencia de lujosas torres y colonias populares sin áreas verdes. Añadió que la valoración de la naturaleza como ornamento, que es dominante en los entornos urbanos, es una visión muy limitada que genera un paisaje en el que la naturaleza subsiste en conflicto con el entorno urbano. La imagen guarda un potencial de comunicación que puede ser muy poderoso si se le considera más allá del goce estético, recalcó que puede ser un medio de cognición sensorial para cambiar la forma de percepción de un recurso o un espacio, lo que es de especial relevancia para los objetivos de comunicación socioambiental de la REPSA.

 

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