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Imagine: A 50 años del himno a la paz

Fernando Guzmán Aguilar / edición video Diana Rojas

Se cumplen 50 años de la canción en la que John Lennon propone un mundo donde haya equidad.

Imagine es una canción icónica que representa los ideales de la generación John Lennon. Es el epítome del movimiento hippie de los años sesenta, dice Juan Gabriel Hernández, percusionista y académico de la UNAM.

“Es el himno de Lennon. Refleja también sus ideales. Un mundo con igualdad. Tema vigente a 50 años de haber sido creada. El 8 de marzo pasado, Día Internacional de la Mujer, el grito fue igualdad de género.

“En su letra, Lennon propone que imaginemos que no tenemos posesiones (Imagine no possessions). También dice que imaginemos que no hay cielo, que no hay infierno, que todos somos iguales, que podemos vivir en paz.”

—¿Imagine es como una utopía?
“Así es. Totalmente. Ni siquiera el mismo Lennon vivía al pie de la letra todos los idealismos que propone.”

En 1971, agrega el maestro Hernández, cuando vivía en una gigantesca propiedad, con sus Rolls Royce pintados a la moda psicodélica, escribió ‘imagina que no tenemos posesiones’ (fue lanzada en julio de ese año).

“Se mordía un poco la lengua. Como que no le venía mucho al dedo esa frase a principios de los setenta. Sin embargo, tener posesiones no le impide a ningún artista proponer ideales o ideas que pueden ser parte de un standard en una utopía.”

El mismo Lennon se protegió al decir: ‘podrás llamarme loco o soñador, pero no soy el único’. Todo mundo tiene sueños y Lennon tuvo oportunidad de expresarlo en esta canción.

“Me parece maravilloso —dice Hernández—. Es un ideal que debemos perseguir, pero con los pies bien plantados en la tierra y estar conscientes que vivimos en un mundo pensante y necesariamente eso va a llevar a la contraposición de las ideas. Además, eso es sano”.

“Imagine, por la universalidad de sus ideas, es una de las canciones más redondas de Lennon. Buscar un mundo donde haya equidad, donde nadie pase por encima del otro, es una idea universal.”

Otra con ese alcance de universalidad es All You Need Is Love (Todo lo que necesitas es amor), “es un mensaje poderoso, porque definitivamente, una de las cosas más importantes en la vida, es el amor.”

“Lennon tiene muchas otras rolas, pero con ideas que quizá no resultan tan universales o sean tan aceptadas por el público en general, en las que expone otro tipo de temas con los cuales uno puede estar de acuerdo o no.”

Influencia no es coautoría
Imagine, fue inspirada en un poema de Grapefruit, libro de Yoko Ono, que empieza con la palabra imagine (imagina una gota de lluvia, imagina un pez de colores).

Aunque Lennon reconoció en una entrevista posterior que en su momento no le dio el crédito debido a Yoko, para el maestro Hernández ello no era estrictamente necesario. “La inspiración para crear una canción, una pintura, una escultura… no necesariamente implica coautoría. De otro modo, Beethoven tendría que darle crédito a Mozart y Mozart a Bach.”

“La influencia no es coautoría”, insiste el profesor de las cátedras Percusiones, Conjuntos instrumentales y Música de Cámara en la Facultad de Música.

“Lennon, quien creció en una sociedad mayormente machista, quiso resarcir todo lo erróneo que había obrado en su vida, y lo vierte en la figura de Yoko Ono, al darle su justo valor como persona, como mujer.”

Maridaje perfecto
“El maridaje de la letra de Imagine, que es tan universal, con la música, es perfecto. Porque la canción es de una simplicidad gigantesca”.

La canción está en Do mayor, la tonalidad más básica de la música. Todos pueden tocar esa tonalidad en el piano: son todas las teclas blancas, agrega Hernández, quien ha compartido escenario con el ensamble ÓNIX, Tabuco, la Camareta de las Américas y la OFUNAM.

“La armonía es muy sencilla pero muy efectiva. Pasamos de un primer grado (Do Mayor) a un cuarto grado (Fa Mayor), y de regreso a un primer grado (Do Mayor). En términos musicales, a eso se le llama una cadencia plagal. Y nos refiere mucho a la música eclesiástica, a la música de iglesia. Musicalmente da una sensación como de mucho reposo, como de paz”.

Para Hernández, el gran arte de las canciones de los Beatles, en general, radica en la teoría de que menos, es más. “Sucede lo mismo con la música clásica. Si se toma una melodía de Mozart o Bach y se le quita todo el acompañamiento, todos los acordes, se sostiene por sí sola, y además sugiere la armonía, es decir con qué acordes se debe acompañar.”

“Una gran pieza musical no necesariamente debe constar de muchos elementos ni debe tener mucha complejidad en su estructura, en su melodía.”

“La introducción del piano tiene ese giro cromático porque a Lennon le gustaba ponerle algo de blues a la música de rock. De Yesterday, le gustaba mucho el violonchelo, esa nota disonante que George Martin agregó en el arreglo.”

John, quien se apega muchísimo más a las raíces del rock and roll que Paul McCartney, “se ve a sí mismo como el gran rockero, como el rudo, pero también puede escribir baladas de increíble dulzura”. En el álbum Imagine encontramos la pieza Jealous Guy (Chico celoso) que es una de las melodías más dulces, más sublimes que Lennon pudo haber logrado.

“Aunque es versátil, sus giros melódicos, sus giros armónicos son reconocibles y tienen una personalidad que lo hizo ser el genio musical que fue”, anota Hernández, director artístico y fundador del Inner Pulse Ensamble.

—¿Lennon es un genio musical dentro del rock, como Mozart en la música clásica?
Absolutamente, y no sólo del rock, sino de la música en general. Está más que probado. Me viene a la memoria George Martin, quien al hablar acerca de Lucy In The Sky With Diamonds, afirmó que la melodía de introducción en el órgano, tiene un giro melódico que el mismo Beethoven envidiaría.

Eso, dicho por George Martin, quien tuvo entrenamiento clásico, dirigió orquestas, y que además escribió, compuso y produjo música, resulta una aseveración bastante válida.

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