Academia Campus

Haití: antes nación precursora, hoy la más pobre

Karina Canseco/Diana Rojas
Una nación que dio un ejemplo al mundo de anticolonialismo, de antirracismo que abolió la esclavitud no puede ser destruida tan fácilmente

Haití, nación caribeña con más de 11 millones de habitantes, vive una condición de inestabilidad económica, política y social muy compleja pero no nueva en su historia, a la que se suman el terremoto de magnitud 7.2 y la tormenta tropical Grace que en días recientes han azotado al país y han vuelto más crítica la situación para sus habitantes.

El país sumergido en una espiral de corrupción, violencia, pobreza extrema y desastres naturales, es al mismo tiempo, un ejemplo histórico para el mundo al convertirse, en 1804, en la primera nación independiente de América Latina y el Caribe, y la primera en abolir la esclavitud africana, señaló la doctora Margarita Vargas, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América Latina y El Caribe (CIALC) de la UNAM.

En entrevista para el programa Prisma RU de Radio UNAM, la académica universitaria opinó que Haití tiene alternativas para salir de esta difícil situación, “siempre y cuando haya respeto de la comunidad internacional sobre las decisiones que tome el pueblo haitiano, en lo que se refiere a la elección de un nuevo presidente y en cuanto a determinar cómo va salir de esta crisis”. En ese sentido, “el respeto a su soberanía y a sus decisiones es fundamental”.

Haití, añadió, no es solamente el país más pobre de América Latina, ya que posee cultura, industria y una gran capacidad para levantarse de los golpes económicos y políticos, y merece el respeto de los organismos internacionales y de los gobiernos que tienen empresas e intereses económicos en la región.

Mencionó la urgencia de realizar elecciones y la necesidad de que quienes lleguen al poder enfrenten la corrupción y la violencia existentes. “El Estado y la seguridad no pueden estar en manos de bandas delictivas”.

Lo anterior se logrará “cuando los partidos políticos puedan elegir candidatos que no estén involucrados con los grupos delictivos que son muchísimos  se reconocen nueve oficialmente, hay más de 150, y terminen con esa espiral de violencia, de actividades delincuenciales, con el tráfico de armas y de droga para ofrecer a la población alternativas de trabajo.

Con respecto a la ayuda humanitaria comentó que es escasa y la que llega se queda en manos de las élites políticas. La ayuda es útil siempre y cuando la intención no sea obstruir o sacar ventaja en términos económicos y políticos. “La pobreza resulta lastimosamente muy lucrativa”, acotó.

Una nación que dio un ejemplo al mundo de anticolonialismo, de antirracismo que abolió la esclavitud no puede ser destruida tan fácilmente, pueden volver a reconstruir su nación, concluyó.

Deja tu comentario

Comentarios