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NECESARIO QUE EL MUNDO INVIERTA PARA AVANZAR EN IGUALDAD DE GÉNERO

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  • Para lograr igualdad de género en 2030 hace falta destinar unos 360 mmdd a nivel global, señala la ONU
  • A fin de que ejerzan sus derechos es crucial pensar en propuestas diseñadas por ellas y destinarles más recursos, dice Hilda Rodríguez, de la Facultad de Economía de la UNAM

La igualdad de género aún es el mayor reto en materia de derechos humanos. Desde esa perspectiva, invertir en las mujeres es imperativo y piedra angular para crear sociedades inclusivas, señaló Hilda Eugenia Rodríguez Loredo, académica de la Facultad de Economía de la UNAM.

A decir de la académica, los recursos para ese rubro deben ser dirigidos a proyectos que garanticen, cada vez más, el acceso de las mujeres a sus derechos. “Éste es un pendiente a resolver para avanzar. En un mundo que enfrenta múltiples crisis que someten a las comunidades a una inmensa presión, la igualdad de género es más vital que nunca”.

Garantizar estos derechos en todos los ámbitos de la vida es la única forma de asegurar el desarrollo sostenible. En ese sentido, ya hay varios ejemplos de proyectos con liderazgo femenino que han permitido a sus integrantes asumir la decisión y responsabilidad de su vida, y adquirir autonomía económica y emocional. “Debemos dejar de pensar que alguien más puede elegir sobre nosotras. Es preciso tomar las riendas de nuestra vida para evitar la violencia”, aseguró.

La Organización de las Naciones Unidas advierte que, a fin de lograr la igualdad de género para 2030, hace falta una inversión global de 360 mil millones de dólares en las mujeres, pues tan sólo cinco por ciento de la ayuda gubernamental mundial se destina a acabar con la violencia machista y se invierte menos del 0.2 por ciento en su prevención, y añade que hay cinco áreas clave que requieren acción conjunta:

  •  Invertir en ellas para que su situación no sea un problema de derechos humanos, pues su progreso beneficia a toda la sociedad.
  • Erradicar la pobreza. Debido a la pandemia y diversos conflictos, de 2020 a la fecha, 75 millones más de personas se vieron afectadas por la pauperización, por lo que es preciso evitar que más de 342 millones de mujeres y niñas vivan en precariedad para 2030.
  • Instrumentar financiación sensible al género. Los conflictos e inflación pueden llevar al 75 por ciento de los países a reducir sus gastos públicos de aquí a 2025, lo cual afectaría en gran medida a las mujeres y sus servicios esenciales.
  • Transitar a una economía verde y a una sociedad del cuidado. El sistema económico actual afecta desproporcionadamente a la población femenina, por ello se debe avanzar hacia uno respetuoso con el ambiente y a un entorno que amplifique sus voces.
  • Apoyar a las activistas. A pesar de liderar los esfuerzos en este rubro, las organizaciones feministas reciben sólo 0.13 por ciento de la asistencia oficial para el desarrollo. Financiar su trabajo es la mejor manera de contribuir a la equidad y al avance de los derechos de las mujeres, a su autonomía económica y física, y a su involucramiento en la toma de decisiones.

En ese contexto, Hilda Rodríguez señala que la forma más adecuada de invertir para que las mujeres ejerzan sus derechos es pensar en propuestas diseñadas por ellas a fin de resolver sus problemas, en proyectos donde la mayoría de la participación sea femenina y en empresas y programas que entiendan el lugar que tienen en las familias.

Por otro lado, la colaboradora del Centro de Investigaciones en Estudios de Género de la UNAM advierte que, a nivel mundial, no todo está igual. “Hay países donde no se necesita contemplar una inversión o financiamiento en derechos porque ellas ya los tienen garantizados, mientras que otros necesitamos recursos pues nuestro rezago es mayor”.

Que gobiernos y empresas asignen presupuesto con perspectiva de género es crucial para acelerar el progreso en educación, salud, acceso a la justicia, oportunidades para conseguir trabajo digno y en la representación en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas.

En el balance 2023 de los objetivos de desarrollo sostenible, ONU Mujeres alertaba que, de las nueve metas y 18 indicadores referentes a la igualdad de género, no se había cumplido ninguno.

Los últimos datos muestran que las múltiples crisis, las leyes regresivas, la violencia y la discriminación exacerban la desigualdad en el rubro.

En ese sentido, Rodríguez Loredo afirmó que el dinero debe invertirse en las mujeres, no en armas, genocidios o depredación de la naturaleza. “El problema no es sólo el patriarcado, sino el capitalismo”, finalizó.

Patinan para resignificar y sanar heridas

Las Sabinas son una colectiva mexiquense nacida en 2011 con el objetivo de acompañar a sobrevivientes de violencia sexual. Desde entonces usan el patinaje, la pintura y la escultura como procesos de resignificación y sanación. “Patinar es una metáfora de vida en la que, si tú te caes, nosotras encontramos cómo levantarnos”, explica Claudia Doroteo, fundadora e integrante de este proyecto, quien es una firme creyente de que existen otras maneras de vivir, sanar y resistir.

“Despertamos el cuerpo a través del deporte y luego nos sentamos juntas a ver qué podemos hacer, cómo conspiramos para lograr un mundo más feminista”.

Durante tres años, Las Sabinas obtuvieron recursos de la iniciativa Spotlight de ONU Mujeres, que financia proyectos para eliminar la violencia machista. Con los recursos se buscó contribuir a la sostenibilidad en sus tareas de prevención, atención y búsqueda de justicia de mujeres y niñas víctimas y sobrevivientes de violencia.

“Las Sabinas son un ejemplo de que las mujeres somos bien chingonas y que podemos caernos, pero también levantarnos; mis compañeras me han enseñado mucho sobre la colectividad y lo que implican los feminismos como una lucha de largo aliento que debemos seguir extendiendo y articulando; también me enseñaron a florecer en conjunto”.

El trabajo de esta colectiva inició con siete activistas que crearon un espacio en el cual construyen otra manera de abordar los temas que les interesan y sus vivencias. “Hablamos de la violencia que vivimos, no sólo desde la apología, sino desde formas alternas que nutren y que sacan afectos políticos para construir otras redes, diferentes tejidos sociales”.

Ahí buscan sanar sus heridas y obtener justicia, pero haciendo conciencia de que la penal no es la única alternativa: las estrategias multidisciplinarias también ayudan en el proceso y cada una de las opciones es utilizada según las necesidades de quienes fueron víctimas.

Gracias al apoyo de ONU Mujeres, Las Sabinas hoy tienen un lugar para reunirse, equipo de protección para cada patinadora y otorgan acompañamiento integral a más personas. Tienen presencia en los municipios de Naucalpan, Ecatepec y Nezahualcóyotl y, derivado del apoyo internacional, pudieron articularse con colectivas feministas de Tijuana, Veracruz y Oaxaca para compartir experiencias y acompañar a más sobrevivientes de violencia. “Es importante invertir en la sanación, en la justicia que queremos, en nuestros cuerpos, en nuestros territorios. Queremos ver mujeres vitales, queremos ver cuerpos con vida, queremos vivir”, finalizó Claudia.