El Centro de Estudios Mexicanos UNAM-España colabora con entidades de la UNAM y de España para promover la titulación y la inserción de los y las egresadas en el campo laboral a través de la internacionalización.
Shadany Miranda, Fernando González y Monserrat Daza, motivados por su deseo de crecimiento profesional mediante una experiencia internacional, se encuentran realizando sus proyectos de titulación en España. Con entusiasmo por compartir su vivencia con la comunidad UNAM, nos relatan algunos aspectos de su aventura trasatlántica.
UNAM-España y la Fundación Casa de México en España han trabajado junto con el Centro Universitario de Teatro (CUT UNAM) para estructurar un programa de prácticas profesionales en el ámbito teatral. La iniciativa va en su tercera edición y Shadany es la quinta estudiante que participa en él.
Actriz egresada del CUT, Shadany estructuró un guion específico, un vestuario y un recorrido para guiar, mediante visitas teatralizadas, a niños, niñas y personas con discapacidad intelectual a través del monumental altar del Día de Muertos que, año con año, se encarama por todos los rincones de la Casa de México en España, y que llega a recibir 150 mil visitantes durante las cinco semanas que está abierto al público. Durante esta experiencia, se ha enfrentado a un gran reto, ya que la afluencia (casi 5 mil personas al día) ha hecho que otros públicos —como adolescentes o personas mayores— asistan a su puesta en escena, mezclándose con su público objetivo. Esto, nos cuenta, lo ha enfrentado ajustando su presentación. Esta capacidad para superar los retos habla de su resiliencia y de su adaptación en el ejercicio de prácticas en un entorno profesional real y complejo.
“Lo más retador para mí ha sido darme cuenta de que las infancias, en el mundo artístico principalmente, son olvidadas como públicos. De pronto me sucedía que estaba dando funciones a los niños y a las niñas y pasaba la gente mayor y querían pasar por encima de ellos. Era como: ‘A mí no me importan los niños. Yo soy primero.’ Y eso fue algo que me impactó. Porque desde el comienzo, cuando leo el programa y veo que viene dirigido hacia público infantil y familiar, me emocioné. Me sentí muy feliz por poder formarme en este tipo de teatro”.
Por su parte, Fernando, de 23 años, es estudiante de Ciencia Política y Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Actualmente lleva a cabo su movilidad en la Universidad de Salamanca, donde enfoca sus actividades en la investigación. Toma clases en la universidad, participa en coloquios, ha presentado su trabajo en foros internacionales y forma parte de grupos de trabajo en los que aprende técnicas de investigación en ciencias sociales y recibe asesorías para desarrollar su proyecto. Fernando nos comparte algunos aspectos que enfrentó al iniciar su estancia:
“Mi adaptación al nuevo entorno fue complicada al inicio porque es otro sistema, otras leyes, otros horarios. A pesar de que se habla el mismo idioma, hay muchas cosas que no entiendes. Me costó un poco el tema de la comida y el clima. Salamanca es una ciudad más fría que la Ciudad de México, y también la gente es más directa. Pero yo diría que me tardé un par de semanas para la adaptación. Ahora ya ha sido bastante sencillo, pero tuve que pasar por muchos choques culturales para adaptarme”.
Por último, Monserrat Daza, de 23 años, egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación–Producción Audiovisual por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, realiza sus prácticas profesionales en el área de comunicación de UNAM-España. Allí se encarga de llevar las redes sociales, hacer levantamientos de imagen y video, editar contenidos, redactar notas, realizar entrevistas, cubrir los eventos que organiza la sede y colaborar en el análisis y la planeación de campañas de difusión.
Estos estudiantes coinciden en que han logrado enfrentar los cambios y los retos que ha implicado una estancia en otro país, y comentan que este proceso ha sido enriquecedor no solo en el ámbito profesional, sino también en su crecimiento personal. Comparten que, a través de su movilidad, han conocido nuevas estructuras de pensamiento y de convivencia, en las que han podido crear nuevas redes de apoyo. Pero, principalmente, coinciden en que se han conocido a ellos mismos, sus límites y su capacidad, lo que les deja abierta la puerta a que, una vez titulados, puedan seguir desarrollando estudios o su carrera en el extranjero. Esperan seguir creciendo en el mundo respaldados por su trabajo, por el conocimiento adquirido en la universidad y por esta experiencia tan gratificante.
Los tres son parte del Programa para el Impulso a la Titulación por Actividades Académicas en el Extranjero (PITAAE), que busca incrementar el índice de titulación a través de la movilidad. Los estudiantes que participan en el programa pueden solicitar un apoyo económico complementario que ofrece la Dirección General de Cooperación Internacional de la UNAM (DGECI). Además, durante todo el proceso, los alumnos son acompañados por sus entidades académicas, por la DGECI y por otras instituciones de la universidad, como la Dirección General de Atención a la Salud (DGAS), con el objetivo de facilitar el proceso y la transición durante su estancia. Reciben charlas sobre seguridad, recomendaciones migratorias y protocolos de emergencia. También asisten a pláticas sobre salud mental para conocer técnicas que les ayuden a salvaguardar su integridad y su salud durante su estancia.
