Entre las actividades de la VII Fiesta de las Ciencias y las Humanidades de la UNAM, destacó la demostración de los robots blandos conocidos como los Robots que se mueven como las lombrices, realizada por el Laboratorio Nacional de Manufactura Aditiva y Digital (MADiT).
Alberto Caballero Ruiz, académico del Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT), expresó que la muestra se basó en el principio deformable de los seres vivos. Éstos, indicó, trabajan con elementos que son flexibles y deformables.
“Una planta puede entrar por lugares de difícil acceso buscando luz o alimento, por eso las raíces pueden destruir banquetas o paredes”.
Se trabaja con materiales como silicones, que se parecen en consistencia a los músculos de los seres vivos, para desarrollar robots que cumplan con determinadas actividades, por ejemplo, un movimiento o desarrollar una función fisiológica de órganos como el corazón o estómago.
Destacó que el MADiT desarrolla robots blandos para imitar sistemas biológicos como el gástrico. Actualmente, trabajan con el estómago, esófago e intestino. De esta manera, se practican estudios de digestión sin necesidad de hacerlo en seres humanos.
“Los podemos hacer en un robot, a partir de ahí podemos estudiar fármacos o podemos estudiar alimentos, para saber cuáles tienen una mejor descomposición dentro del estómago y después una mejor asimilación”.