- La XXI Escuela de Ciencia de Materiales y Nanotecnología reúne a 95 estudiantes y académicos de diversas instituciones de educación superior.
- Cinco cursos abordan aplicaciones relacionadas con biomateriales, aleaciones metálicas, energía solar, tomografía computarizada y propiedades magnéticas.
¿Qué determina que un material resista determinadas condiciones, responda a un campo magnético o pueda utilizarse en aplicaciones médicas? Parte de las respuestas se encuentra en la relación entre su estructura, composición y propiedades, uno de los ejes de la XXI Escuela de Ciencia de Materiales y Nanotecnología (ECMyN).

Organizada por la Unidad Morelia del Instituto de Investigaciones en Materiales (IIM) de la UNAM, la Escuela reúne a 95 estudiantes y académicos de diversas instituciones de educación superior. Su propósito es fortalecer la formación en ciencia e ingeniería de materiales y propiciar el intercambio de conocimientos entre estudiantes, especialistas y representantes del sector productivo.
La edición se realiza del 31 de agosto al 4 de septiembre en el Campus Morelia de la UNAM. A lo largo de cinco días, sus participantes se aproximan a fundamentos teóricos, técnicas de caracterización, procesos de síntesis y posibles aplicaciones científicas y tecnológicas de distintos materiales.
Cinco áreas para comprender y desarrollar materiales
El programa académico está integrado por cinco cursos cortos. Sus contenidos abarcan la caracterización tridimensional de medios granulares mediante tomografía computarizada; el diseño y las aplicaciones de biomateriales en el ámbito de la salud; las técnicas de fundición y los procesos termomecánicos de aleaciones metálicas; la optimización de las propiedades magnéticas de las hexaferritas tipo M, y el estudio de la energía solar.

Las actividades son impartidas por Luis Rafael Olmos Navarrete y Ena Athenea Aguilar Reyes, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; Gabriel Ángel Lara Rodríguez, del Instituto de Investigaciones en Materiales de la UNAM; Azdrúbal Lobo Guerrero Serrano, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, y Hermelinda Servín Campuzano, de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán.
Los cursos fueron diseñados para estudiantes de licenciatura y posgrado y ofrecen una perspectiva multidisciplinaria sobre la manera en que se estudian, diseñan y transforman los materiales. Además de complementar su formación, la Escuela busca acercar a sus participantes a grupos académicos nacionales e internacionales.
Del conocimiento científico a la colaboración con la industria
El programa también incorporó el XVII Foro de Vinculación Universidad-Industria, orientado a explorar las posibilidades de colaboración entre instituciones académicas y el sector productivo.
En este espacio participaron Manuel Omar Mondragón Sánchez, director de planta de Scribe México; Berenice Hernández Servín, ingeniera de proyectos especiales de AAK México; Eduardo Ríos Patrón, e Iskra Yunuen Correa Pérez, gestora y promotora cultural.
El encuentro abordó distintas formas de vinculación, entre ellas la prestación de servicios especializados, el desarrollo de proyectos conjuntos, el intercambio de estudiantes y otras modalidades de cooperación. Esta relación permite que el conocimiento generado en universidades y centros de investigación dialogue con necesidades y problemas concretos de distintos sectores.
Ismeli Alfonso López, jefe de la Unidad Morelia e investigador del IIM, explicó que la Escuela tiene como antecedente la primera edición internacional realizada en Morelia en agosto de 2005. Desde entonces, el encuentro se ha consolidado como un espacio de formación e intercambio en torno a la ciencia de materiales y la nanotecnología.
En su vigesimoprimera edición, la ECMyN mantiene ese propósito y fortalece la relación entre formación universitaria, investigación científica y aplicación del conocimiento.
