Como un mínimo homenaje a Julieta Fierro Gossman, esta semana presentamos dos sesiones del curso magistral Introducción a la astronomía, que impartió dentro del ciclo Grandes Maestros, del 20 al 29 de septiembre de 2015, en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario.

Durante décadas, Julieta Fierro fue profesora en la Facultad de Ciencias —donde obtuvo su título en Física en 1974— e investigadora en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Dedicó su vida a la divulgación científica, labor en la que se volvió referente nacional e internacional por su claridad pedagógica, su creatividad y su capacidad para despertar curiosidad en públicos de todas las edades.
A lo largo de su trayectoria recibió numerosas distinciones, entre ellas el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, la Medalla de Oro Primo Rovis, el Premio de Divulgación de la Ciencia de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo, el Premio Kalinga de la UNESCO y el Premio Klumpke-Roberts de la Astronomical Society of the Pacific. Fue también miembro del Sistema Nacional de Investigadores y de la Academia Mexicana de la Lengua.
En 2021, el Congreso de la Ciudad de México le otorgó la Medalla al Mérito en Ciencias “Ing. Mario Molina”, en la categoría Proyectos o trabajos creativos que desarrollen el campo tecnológico, reconociendo su incansable labor en la comunicación pública de la ciencia. Durante la ceremonia, Fierro celebró que la distinción honrara el legado del Nobel mexicano y subrayó la importancia de cuidar la atmósfera y promover la curiosidad científica en niñas y niños: “Yo les digo a las niñas: sí pueden, pidan ayuda”.
Ese mismo espíritu de entrega la llevó también a recibir una de las distinciones más relevantes de su carrera: su ingreso como miembro honorario a la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, institución fundada en 1780 y a la que han pertenecido figuras como Albert Einstein, Charles Darwin o José Sarukhán. Al enterarse, pensó que se trataba de una broma hasta confirmar la invitación oficial. “Es un reconocimiento que honra a esta casa de estudios”, dijo en aquella ocasión.
El compromiso de Fierro con la ciencia estuvo siempre acompañado de una defensa clara de la presencia de las mujeres en la investigación. En diversas entrevistas insistió en la necesidad de crear condiciones para que más jóvenes accedan a posgrados, cuenten con apoyos en caso de maternidad y encuentren espacios científicos abiertos y equitativos. “Somos muy necesarias, tanto en casa como en la ciencia”, afirmaba.
Las dos sesiones del curso —“La astronomía mesoamericana I” y “La astronomía mesoamericana II”— recuperadas ahora por Descarga Cultura UNAM permiten escuchar a Julieta Fierro en su esencia más lúcida y generosa. En ellas muestra cómo la astronomía fue un eje civilizatorio en Mesoamérica: templos, pirámides, juegos de pelota y ciudades enteras se construyeron alineadas con equinoccios, solsticios y fenómenos solares. Explica, con su estilo cálido y directo, cómo los pueblos mesoamericanos podían conocer la fecha exacta observando por qué cerro salía el Sol, y cómo esa precisión organizaba la agricultura, las ceremonias y la vida comunitaria.
Fierro detalla también el seguimiento que los mayas hicieron del planeta Venus —cuyos ciclos registraron en monumentos de ciudades como Uxmal y Mayapán— y relata cómo muchas prácticas actuales conservan raíces mesoamericanas: las 52 vueltas de los voladores de Papantla, rituales asociados a eclipses o los fascinantes juegos de luz y sombra en sitios como Malinalco. Su narrativa entrelaza arqueología, historia y astronomía moderna con naturalidad, revelando la profunda sofisticación científica de los pueblos originarios.
Descarga Cultura UNAM pone ahora a disposición ambas sesiones en la voz de la propia Julieta Fierro. Escucharlas es reencontrarse con su manera única de enseñar: rigurosa, accesible, entusiasta. Son, a la vez, una invitación a mirar el cielo con curiosidad y un homenaje sonoro a una de las divulgadoras más queridas e influyentes de México.
