La panleucopenia felina aparece de forma repentina y los síntomas empeoran con rapidez. Los gatos afectados (regularmente cachorros o jóvenes adultos) presentan decaimiento extremo, fiebre alta, pérdida de apetito, vómitos frecuentes y diarrea severa, que en muchos casos puede contener sangre. En fases avanzadas puede provocar complicaciones graves derivadas de la deshidratación y de infecciones secundarias.

También es común la deshidratación, dolor abdominal y la disminución marcada de glóbulos blancos (leucopenia), lo que deja al animal vulnerable a infecciones secundarias.
Al respecto, Gerardo Garza Malacara, académico de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, explicó que se trata de una enfermedad altamente contagiosa producida por un parvovirus felino, que al igual que otros parvovirus es muy resistente.
Hay diferentes tipos de parvovirus que atacan a especies como perros, conejos, gatos y hasta humanos. Aunque son similares, no son compatibles entre las especies que afectan.
Este virus tiene la característica de ser muy resistente al medio ambiente. De hecho, no se puede controlar con desinfectantes comunes. Por ejemplo, productos como alcohol, vinagre y yodo no funcionan para eliminarlo; lo más recomendable es el uso de cloro diluido.
¿Cómo afecta?
Para proteger a los felinos lo ideal es vacunarlos a temprana edad, generalmente desde las seis a ocho semanas, con refuerzos posteriores según indique el médico veterinario.
El virus destruye las criptas intestinales y eso evita que pasen los nutrientes al organismo del paciente. En consecuencia, habrá un déficit de células de defensa, como los leucocitos. Así, el gato tiene baja protección en su organismo.
Por eso, es importante que estén vacunados, destacó el académico universitario.
¿Cómo se contagia?
De acuerdo con el médico veterinario se contagia principalmente por vía fecal-oral, es decir, cuando el gato entra en contacto con heces contaminadas y el virus ingresa a través de la boca.
También puede ser a través de objetos contaminados. Por ejemplo, en ocasiones, cuando el médico veterinario atiende a un felino con panleucopenia y se acerca a otro gato sin cambiarse la bata y lavarse debidamente, puede contagiarlo.
Además, se puede transmitir a partir de los instrumentos que el médico veterinario use con un paciente enfermo y luego los emplee con otro gatito. También se contagia a través de las cobijas, los suéteres e incluso con el cepillo con el cual los peinan.
Por ejemplo, algunas personas llevan a su gato a la tienda y lo cepillan con un peine que previamente estuvo en contacto con un animal portador de la enfermedad, lo que aumenta el riesgo de transmisión.
El tutor también debe cuidarse, porque si tiene contacto con un gato enfermo y llega a casa con sus felinos puede contagiarlos de panleucopenia.
Una vez contraído, el virus tiene un periodo de incubación que suele oscilar entre 4 y 10 días, aunque en algunos casos puede extenderse hasta dos semanas antes de comenzar con la sintomatología.

Tratamiento
Desafortunadamente, no existe un tratamiento en específico; el médico veterinario aplicará tratamiento de soporte. Por ejemplo, evitar la deshidratación mediante terapia de líquidos y reforzar el sistema inmunológico.
De hecho, hay varios productos que sirven para estimular las defensas de los pacientes.
Es importante resaltar que no se contagia a los humanos, es una enfermedad propia de los gatos, destacó Gerardo Garza Malacara.
Consejos
Si el gato en casa se enferma de diarrea, sobre todo si presenta sangre, es momento de llevarlo rápidamente con un médico veterinario para que se atienda. Lo primero que hará el experto es implementar terapia de líquidos para evitar la deshidratación.
Lo primero es mantener una nutrición básica; si los gatos no comen es porque pueden presentar alteraciones en el olfato, ya que ellos se alimentan a través de este sentido.
De hecho, hay alimentos especiales que ayudan al gato durante su recuperación. Además, existe la microbiota intestinal, que ayuda a regular la digestión, fortalecer el sistema inmunológico y proteger al organismo frente a bacterias y agentes patógenos.
Estas comunidades de microorganismos viven principalmente en el intestino y cumplen un papel clave en la absorción de nutrientes, la producción de vitaminas y el equilibrio general de la salud del gato.
Cuando el gato mantiene un equilibrio adecuado de microbiota intestinal puede responder mejor ante una enfermedad.
Sin embargo, si la enfermedad no se trata a tiempo, el felino puede fallecer.
Cultura de cuidado
Falta mucha cultura para el cuidado de los gatos; algunas personas piensan que no es necesario llevarlos al veterinario, vacunarlos ni desparasitarlos porque son animales independientes que se alimentan por ellos mismos.

La realidad es que actualmente los gatos dependen de sus cuidadores, y tienen que procurar iniciar su esquema de vacunación y desparasitación para desarrollar anticuerpos y mantener controlados los parásitos.
Además, no es recomendable que salgan a la calle. Lo ideal es brindarle un clima y ambiente adecuado, sin estrés. Un gato con estrés constante puede presentar baja inmunidad, ansiedad y mayor predisposición a enfermedades.
