Explora unam global tv
Explora unam global tv
explorar
Explora por categoría
regresar

Laboratorio de Educatrónica UNAM: revolucionando la educación

La acelerada transformación tecnológica de las últimas décadas ha modificado profundamente los modelos educativos, las formas de enseñar y las maneras en que estudiantes de todas las edades construyen conocimiento. La presencia constante de dispositivos digitales, sistemas automatizados, redes informáticas y herramientas basadas en inteligencia artificial ha generado nuevas demandas formativas.

En este escenario surge la necesidad de propuestas pedagógicas capaces de integrar la tecnología de manera consciente, reflexiva e intencional; no como un accesorio, sino como un componente estructural del aprendizaje. Frente a este desafío aparece la educatrónica.

El Dr. Enrique Ruiz Velasco, investigador del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) y encargado del Laboratorio de Educatrónica de la UNAM, explicó que esta propuesta no consiste únicamente en incorporar dispositivos en las aulas, sino en armonizar, de forma intencional y teóricamente sólida, las dimensiones pedagógicas y tecnológicas dentro de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

“Lo interesante de la educatrónica es que promueve el desarrollo de habilidades y competencias en los ámbitos científico, artístico, tecnológico y humanista. Su enfoque pedagógico se fundamenta en la integración del constructivismo, el construccionismo y el conectivismo”.
Dr. Enrique Ruiz Velasco, investigador, IISUE-UNAM

En este marco, la educatrónica se considera constructivista porque los estudiantes construyen activamente su conocimiento a partir de sus experiencias. El construccionismo, por su parte, plantea que este aprendizaje se fortalece cuando el alumno crea un artefacto tangible —como un robot o una instalación interactiva— que expresa su comprensión. Finalmente, el conectivismo amplía esta visión al reconocer que el aprendizaje también reside en las conexiones que se establecen dentro de una red.

“En la educatrónica, esto se manifiesta cuando los estudiantes colaboran, comparten sus proyectos y acceden a información mediante tecnologías digitales, enriqueciendo así el conocimiento colectivo”, añadió el investigador.

La apuesta universitaria por un aprendizaje tecnológico integral

Dado que representa una alternativa para formar estudiantes capaces de comprender, aplicar y transformar la tecnología, la UNAM cuenta con su propio Laboratorio de Educatrónica, ubicado en el Laboratorio de Telemática del Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT). Allí, junto con la Dra. Josefina Bárcenas López y el Mtro. Víctor Hugo García Ortega, el Dr. Enrique Ruiz Velasco continúa impulsando y ampliando esta disciplina.

El investigador relató que este proyecto comenzó en el laboratorio de robótica pedagógica del Centro de Investigación y Servicios Educativos (CISE), cuando la robótica apenas empezaba a popularizarse, aunque no necesariamente desde una perspectiva educativa. Más tarde, el trabajo se extendió a otros espacios universitarios, incluido un laboratorio de cómputo y robótica en la Casa de las Ciencias, lo que permitió consolidar la idea de integrar ciencia, tecnología y educación de forma articulada.

Un momento clave ocurrió en 2014, cuando el equipo desarrolló una patente de telecontrol de movimientos mediante frecuencias, que permitió controlar robots pedagógicos a distancia. Gracias a esta innovación, se estableció un Récord Guinness por operar el mayor número de robots pedagógicos programados simultáneamente desde un solo teléfono celular. Este logro marcó un hito en la robótica educativa en México y fortaleció el reconocimiento de la educatrónica como campo de innovación.

Líneas actuales de investigación

El Laboratorio de Educatrónica desarrolla diversas líneas contemporáneas de investigación, entre ellas:

  • Control remoto, IoT e inteligencia artificial.
    Creación de entornos remotos para controlar robots, lo que facilita la enseñanza de IA, sensores, comunicación entre dispositivos y automatización.
  • Tecnología inclusiva.
    Diseño de interfaces accesibles que permitan a personas con discapacidades o limitaciones motrices programar y controlar robots mediante voz u otros recursos alternativos.
  • Alfabetización tecnológica para todas las edades.
    Formación de personas —incluidas aquellas consideradas analfabetas digitales— para comprender y dominar tecnologías contemporáneas, reduciendo la brecha digital.
  • Desarrollo del pensamiento informático desde el lenguaje natural.
    Se busca que los estudiantes partan de su propia narrativa y lenguaje materno para construir instrucciones, algoritmos y programas, comprendiendo la lógica de los sistemas informáticos y sentando bases para el diseño de inteligencias artificiales.

Actualmente, el laboratorio trabaja en un microlaboratorio remoto, un sistema que permite manipular y programar robots a distancia a través de internet. Esta tecnología amplía las posibilidades del aprendizaje más allá de la presencialidad y promueve una comprensión integral de la inteligencia artificial y del Internet de las Cosas.

¿Qué habilidades desarrollan los alumnos participantes?

En el laboratorio participan estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, tanto de la UNAM como de otras instituciones, incluidos tecnológicos y universidades públicas y privadas.

Entre las habilidades y competencias que desarrollan, el investigador del IISUE destacó:

  • Pensamiento crítico para analizar y evaluar situaciones complejas.
  • Pensamiento complejo, que integra múltiples perspectivas.
  • Pensamiento computacional, entendido como la capacidad de resolver problemas mediante métodos informáticos.
  • Comprensión de la filosofía de los lenguajes de programación, particularmente de tres estructuras base: secuencia, condición y repetición.
  • Manejo de variables y operadores informáticos.
  • Capacidad para programar, diseñar soluciones y abordar problemas desde una perspectiva informática y sistémica.

Los desafíos

Para el Dr. Enrique, el principal reto consiste en lograr que estudiantes, profesores y niños comprendan que la educatrónica, la robótica pedagógica y la inteligencia artificial forman un vínculo indisoluble que debe integrarse en la educación contemporánea.

Asimismo, enfatizó que se debe evitar la idea de que la tecnología pertenece únicamente al campo de la ingeniería; la educatrónica también tiene valor en las humanidades, las artes y las ciencias sociales. Por ello, es importante fomentar una relación amigable, lúdica y transformadora con la tecnología, que permita integrarla en la vida cotidiana de manera inteligente y creativa.

Por otro lado, resaltó la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para entender el mundo tecnológico y participar activamente en él, no solo como consumidores, sino como creadores y constructores de tecnología.

“La tecnología, y en particular la inteligencia artificial, se ha convertido en un elemento fundamental y transversal en nuestra vida cotidiana y en todas las disciplinas del conocimiento. Por ello, es necesario aprender a entenderla, desarrollarla y aplicarla de una forma natural, lúdica y disfrutable, alejándola de la idea de que es algo complejo, inaccesible o impuesto. En este contexto, la educatrónica surge como una disciplina clave, pues integra y armoniza dos dimensiones esenciales: la pedagógica y la tecnológica”.
Dr. Enrique Ruiz Velasco, IISUE-UNAM

Una gran opción para el futuro educativo

En conjunto, la educatrónica ofrece un camino para transformar la relación de estudiantes y docentes con la tecnología, convertirla en un puente entre lo pedagógico y lo técnico, y formar generaciones capaces de comprenderla, desarrollarla y aplicarla para mejorar su vida cotidiana, su profesión, su creatividad y su entorno social.