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Conjunción de Venus y Mercurio: cómo verla en México la madrugada del 25 de noviembre

La madrugada del 25 de noviembre de 2025, los planetas Venus y Mercurio aparecerán excepcionalmente cerca en el cielo del amanecer. Este acercamiento, conocido como conjunción planetaria, será observable desde buena parte de México siempre que el horizonte esté despejado. El fenómeno ocurre cuando ambos planetas tienen una separación angular reducida desde la perspectiva terrestre; aunque su alineación exacta sucede cuando aún están bajo el horizonte, su máxima cercanía visual podrá apreciarse poco antes del amanecer.

De acuerdo con las efemérides astronómicas para la Ciudad de México, la mejor ventana de observación será entre 5:45 y 6:10 horas, mirando hacia el este-sureste. En ese intervalo el Sol seguirá bajo el horizonte y el cielo conservará la oscuridad suficiente para distinguir los planetas, siempre que el clima lo permita.

En esta configuración, Mercurio se ubicará ligeramente por encima de Venus. La diferencia se explica por la inclinación de la eclíptica en noviembre y por la posición relativa de ambos planetas respecto al Sol. Las alturas calculadas para las 6:00 indican que Mercurio alcanzará alrededor de 9 grados sobre el horizonte, mientras que Venus se encontrará a unos 7 grados, ambos muy bajos en el cielo. Esta disposición cruzada es normal cuando la eclíptica está poco elevada durante los amaneceres invernales en latitudes como la de la Ciudad de México.

A pesar de ubicarse más alto, Mercurio será el más difícil de observar. Su magnitud real cercana a +2.0 se verá afectada por la extinción atmosférica y puede apreciarse con un brillo equivalente a +4.0 o más débil, lo que lo vuelve apenas visible a simple vista. En contraste, Venus, mucho más brillante, será el primer punto luminoso que podrá localizarse en el crepúsculo matutino, aun cuando se encuentre a menor altura.

La separación aparente entre ambos planetas variará entre 1.0° y 1.6°, suficiente para abarcarlos dentro del campo de visión de unos binoculares. Una vez identificado el punto más brillante (Venus), será posible detectar a Mercurio como un punto más tenue justo por encima. La observación debe realizarse con precaución y únicamente mientras el Sol permanezca bajo el horizonte, ya que apuntar binoculares hacia el amanecer cuando el disco solar comienza a elevarse puede causar daño ocular.

Para una mejor experiencia se recomienda observar desde azoteas, explanadas, miradores o espacios abiertos con un horizonte despejado hacia el este-sureste. Si el amanecer del 25 se presenta nublado, aún será posible intentar la observación los días 26 y 27 de noviembre, cuando ambos planetas continuarán relativamente próximos, aunque con una separación creciente conforme avancen los días.