Ciencia

Cuaderno de Sarajevo, anotaciones de un viaje a la barbarie

(Fragmento) Juan Goytisolo

“Tal vez el mejor ejemplo de la saña de los fundamentalistas panserbios y del coraje de quienes les resisten sea el diario, hoy mundialmente célebre, Oslobodenje. La torre oval que albergaba las oficinas de la redacción es ahora una mole desfigurada por los obuses: torturada estructura de estalagmita gaudiana o de muñón implorante, quizá vengativo. Tanto empecinamiento en el machaqueo revela la obsesión de los asediadores por acallar la voz de las víctimas. El día que vamos con Alma y Gervasio Sánchez, tras recorrer velozmente en auto la ‘avenida de Los Francotiradores’, en el jardín adjunto a la fachada delantera, a cubierto de aquéllos, varios periodistas y tipógrafos lavan y cuelgan al sol sus prendas o descansan del trabajo nocturno a la sombra de los pequeños abetos.

“Entramos en el edificio casi a oscuras. La rotativa se encuentra en el sótano y no ha sufrido como el resto del edificio el impacto de los obuses: bajo los dos o tres agujeros del techo, barriles con una chapuza de embudo recogen el agua de la lluvia e impiden que inunde el suelo. La sala de distribución del periódico está en la planta baja, en la zona del inmueble menos expuesta al bombardeo chetnik. Al subir al primer piso, el espectáculo sobrecoge el ánimo: pasillos cubiertos de escombros, despachos destrozados, techos hundidos, clasificadores hechos trizas, butacas giratorias despanzurradas, pilas y pilas de vidrios rotos. Atisbamos el frente, situado a unos 200 metros de distancia, entre las hendiduras de los maderos de protección. La bandera de la autoproclamada República serbia de Bosnia ondea en un edificio cercano. La zona intermedia entre éste y el esqueleto de Oslobodenje está sembrada de minas. Desde mayo de 1992, los francotiradores de Karadzic disparan pero no han intentado cruzarla”.

(Goytisolo, Juan. “Cuaderno de Sarajevo, Anotaciones de un viaje a la barbarie”. Nuevo Siglo Aguilar, España, 1994)

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