Campus

A la distancia, un acontecimiento escénico donde lo femenino se reafirma ante la migración

Omar Páramo / Francisco Medina

Entre Tijuana, Baja California, y La Paz, Bolivia, median siete mil 500 kilómetros y hay cuatro husos horarios de diferencia y, pese a esto, ambas tienen mucho en común, como el número cada vez mayor de mujeres solas debido a que los suyos migraron, dejándolas atrás. En este escenario transcurre A la distancia, pieza dancística en la que dos adolescentes intentan encajar en un mundo con pocas oportunidades para ellas y con familias fragmentadas por doquier.

“Más que una puesta en escena estamos ante un acontecimiento escénico”, explica Juan Carlos Flores, integrante de la compañía ASYC / El Teatro de Movimiento Primero Sueño, quien en su papel de encargado de los elementos multimedia incluidos en la obra considera que en ésta se tienden puentes entre conceptos aparentemente opuestos, pues la tecnología dialoga con sentimientos muy humanos, el recuerdo hace de las personas ausentes presencias constantes y dos puntos separados en lo geográfico de pronto se revelan como sitios demasiado cercanos.

Esta propuesta —que se presentará durante el fin de semana en el Museo Universitario del Chopo— explora la condición femenina a partir de los éxodos masculinos y es resultado de la colaboración entre las coreógrafas Alicia Sánchez y Gabriela Saldías, quienes sin recurrir a lugares comunes o a emblemas sacados de una tarjeta postal, supieron recrear la cotidianidad tanto de la frontera con Estados Unidos como la que se da en las faldas de los Andes.

“Un elemento interesante es que, para conformar este relato, los integrantes de la compañía viajamos a las ciudades de Tijuana y de La Paz, donde realizamos talleres con niñas y adolescentes a fin de recoger sus historias e incluirlas en esta ficción documentada. Queremos que el público se acerca a estas realidades, reflexione sobre ellas y se cuestione a sí mismo”, detalla Juan Carlos Flores.

A decir del también dramaturgo, se requirió un arduo proceso de abstracción a fin de alcanzar ese punto climático en el cual la naturaleza del humano se hace patente.“En esta tarea nos hemos valido de todo: texto, danza, plástica, imágenes de circuito cerrado, videoproyecciones y diálogos que rayan en lo teatral. Lo mostrado en el escenario es una acumulación de elementos que orbitan en torno a un centro conceptual: la migración y su relación con lo femenino”.

Entre el deseo de partir y la imposibilidad de irse

Sobre por qué el eje de este ejercicio creativo fue el recoger las vivencias de niñas y adolescentes, Juan Carlos Flores dice que todo se debió al propósito mismo de la propuesta, pues a fin de profundizar en el tema de la migración decidieron que lo mejor era prestar oído a quienes apenas comienzan su vida y están dando forma a sus anhelos, en vez de recurrir a las adultas que van por el mundo con un discurso ya construido y probablemente cargado de prejuicios.

“Y de lo escuchado, el relato más conmovedor fue el de una pequeña boliviana que parecía romperse al hablar de su hermana, quien se había ido a España. Derivado de esa ausencia y del sentirse abandonada experimentaba un deseo constante de escapar de su país, esto se repetía tanto que se le volvió un impulso vital. Ahí fue cuando comprendimos en dónde debería recaer el peso de la obra”.

Por ello, A la distanciaes una pieza narrada desde el punto de vista de las que se quedan, sean niñas sin hermano o padre que deben labrarse un futuro solas, madres obligadas a ser sustento de la casa tras verse sin el apoyo de una pareja o jóvenes obligadas a plantarle cara a una realidad cada vez más adversa después de que sus seres cercanos prefirieron irse lejos en vez de echar raíces en el hogar.

“El esbozo de realidad presentado al espectador es éste: el de saber que, pese a todo y todos, en las mujeres hay una fuerza emanada de esa voluntad de no inmovilizarse o aislarse, y una convicción de salir de casa, caminar y trazarse rutas sin importar que éstas no se encuentren bien definidas. Nos interesa aproximarnos a cómo, a partir de la migración, se ha ido gestando una postura femenina de resistencia no necesariamente a lo masculino, sino ante la vida”.

Humanos en tránsito

Que la caravana migrante atravesara México justo por estas fechas o que tuviera a Tijuana por uno de sus destinos no es algo que la compañía ASYC haya contemplado en ningún momento. “Todo esto es una coincidencia que nos ha sorprendido a todos”,aseguraJuan Carlos Flores, quien añade que, para evitar caer en lo panfletario a nivel político o social, él y sus compañeros han decidido relacionarse con este hecho tal y como sugiere el título de su obra: A la distancia.

“No obstante, tener en nuestro país a este grupo de desplazados y las reacciones que han generado —tanto de denostación como de apoyo— tan sólo subrayan lo que de universal tiene la propuesta dancística que ahora presentamos, pues migrar es una necesidad humana y así debemos concebirla. Entender los impulsos que nos llevan a movernos a otro lugar nos acercan a una mejor comprensión de quiénes somos y de lo que significa ser latinoamericano”.

A decir de Juan Carlos, la mayoría de estas personas en tránsito han dejado a una familia detrás, lo cual es una realidad muy cruda “que, sin embargo, a nosotros nos sirve de materia primapara generar una poética que, más que contar una historia, da pie un suceso escénico donde los espectadores viven lo mismo que las protagonistas, pues se tocan fibras esenciales a todos, o al menos a eso aspiramos”.

Las funciones de A la distanciaserán este jueves y viernes a las 20 horas, el sábado a las siete de la noche y el domingo a las seis de la tarde. El costo del boleto es de 100 pesos para el público en general y de 50 para estudiantes, profesores, INAPAM y comunidad UNAM.

Deja tu comentario

Comentarios